EFEMogadiscio

El nuevo presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, quien regresó al poder tras su primer mandato entre 2012 y 2017 y después de derrotar en los comicios del pasado 15 de mayo a Mohammed Abdullahi Mohammed Farmaajo, tomó hoy posesión de su cargo en Mogadiscio.

"Agradezco (a Farmaajo) su servicio a Somalia. Me comprometo a trabajar solo para el beneficio del pueblo somalí. Progresaremos y prosperaremos juntos", dijo Mohamud a través de la red social Twitter.

"Esto marcará otro momento memorable para nuestra República, al ser testigos de una histórica, pacífica y fluida transferencia de poder", dijo por su lado el portavoz de la Presidencia, Abdirashid M. Hashi.

En una solemne ceremonia con la presencia de miembros de la Cámara Baja y el Senado y de efectivos de las Fuerzas Armadas somalís en la residencia presidencial, conocida como Villa Somalia, Farmaajo traspasó oficialmente el poder al nuevo jefe de Estado.

Durante los últimos días, ambos mandatarios mantuvieron reuniones sobre "las áreas de necesidad prioritarias" del país, como "la seguridad y la economía", informó Hashi este fin de semana.

Mohamud arranca así un mandato de cuatro años marcado por grandes retos, como afrontar el terrorismo del grupo yihadista Al Shabab, que controla áreas del centro y sur del país; y la peor sequía en cuarenta años, que ha abocado a una crisis humanitaria a millones de personas.

En unas elecciones que se alargaron hasta la medianoche y mediante un sistema de sufragio indirecto emitido por los legisladores del Parlamento bicameral somalí, Mohamud logró la victoria en tercera vuelta, al reunir 214 votos frente a los 110 de su rival.

El mandatario, de 66 años y líder del partido Unión por la Paz y el Desarrollo, se convirtió así en el primer expresidente en ser reelegido para liderar Somalia en la historia de este país del Cuerno de África.

Farmaajo, quien llegó al poder en 2017 y cuyo mandato expiró en 2021, incumplió su promesa de organizar los primeros comicios con sufragio universal en el país desde 1969, por lo que se repitió la fórmula de voto indirecto basado en los clanes, del cual emanan las dos cámaras que designan, a su vez, al jefe de Estado.

Las elecciones se pospusieron en varias ocasiones durante el año pasado por disputas políticas, discrepancias entre clanes y acusaciones de irregularidades, lo que generó presión por parte de la comunidad internacional.

En un mensaje posterior a su victoria -que Farmaajo aceptó de manera inmediata- Mohamud aseguró que trabajará para la "reconciliación de Somalia" y que no habrá "venganza" por las "heridas de los pasados años".

Somalia vive en un estado de guerra y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.