EFELondres

El primer ministro británico, Boris Johnson, insistió este sábado al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en que Bruselas debe "librarse" de la "salvaguarda" irlandesa a fin de alcanzar un acuerdo del "brexit".

A su llegada a Biarritz a la cumbre del G7, Johnson hizo unas declaraciones desde el avión en las que respondía a Tusk, quien previamente se había mostrado "dispuesto" a escuchar sus ideas en relación con la salida de Londres de la Unión Europea (UE), siempre que fueran "operativas, realistas y aceptables para todos los Estados miembros, incluida Irlanda".

Tusk afirmó irónicamente que confiaba en que Johnson no quisiera "pasar a la historia como Mr. No Acuerdo", un día antes de reunirse por primera vez con el "premier".

En respuesta a Tusk, Johnson sugirió que en el caso de que ambas partes no lograran alcanzar un acuerdo no solo sería responsabilidad de Londres.

"He dejado absolutamente claro que no quiero un 'brexit' sin acuerdo. Pero les digo a nuestros amigos de la UE que si ellos no quieren un 'brexit' sin acuerdo, entonces debemos librarnos de la 'salvaguarda' irlandesa del tratado", apuntó.

"Si Donald Tusk no quiere ser conocido como 'Mr no acuerdo', entonces confío en que tenga también en cuenta ese punto", agregó el líder tory.

Johnson ya pidió esta semana en una carta a la Unión Europea (UE) que prescindieran de ese polémico protocolo ("backstop") tras el "brexit" por considerarlo un mecanismo "inviable" y "antidemocrático".

El dirigente conservador sostiene que esa herramienta, diseñada para evitar una frontera física entre las dos Irlandas, podría socavar el proceso de paz en Irlanda del Norte.

El Ejecutivo de Johnson defiende que si se elimina esa cláusula, sería posible que el Parlamento británico aprobara un acuerdo para el "brexit", que se ejecutará el próximo 31 de octubre de manera abrupta a no ser que se realizan progresos en este sentido.

Hasta la fecha, Bruselas ha mantenido que ese "backstop" ha de formar parte del acuerdo de salida y no puede cambiarse por su papel para mantener los acuerdos de paz firmados en el Úlster en 1998, que exigen que no haya una frontera entre la República de Irlanda y la región británica de Irlanda del Norte.

Johnson ha insistido en los últimos días en que ese protocolo podría ser reemplazado por alguna otra forma de compromiso, como algún arreglo aduanero alternativo durante el periodo de transición de dos años tras el "brexit", para tratar de evitar una frontera física.