EFEBucarest

La Comisión Europea y el Gobierno rumano se mostraron hoy de acuerdo en aunar esfuerzos para que se cumplan los retos de la Unión Europea, que debe estar por encima de las disputas internas nacionales.

Ese compromiso y consenso se escenificó en la rueda de prensa final conjunta que protagonizaron hoy el presidente de la CE, Jean-Paul Juncker, y la primera ministra rumana, Viorica Dancila, quienes coincidieron en afirmar que los retos europeos deben suponer la prioridad de Rumanía como presidencia rotatoria semestral de la UE a partir del pasado 1 de enero.

Ese consenso en los objetivos a alcanzar en los próximos seis meses no fue óbice para que Juncker dejara claras las preocupaciones de Bruselas y fijara su posición respecto a cuestiones como la corrupción, ámbito en el que Rumanía no podrá aplicar una amnistía en período electoral.

Lo que parecían posiciones irreconciliables entre Bruselas y Bucarest se han revertido coincidiendo con la presidencia rumana, hasta el punto de que la propia Dancila expresó con total naturalidad en la rueda de prensa: "Debemos mostrar a los ciudadanos que el único camino es el europeo y que todo mensaje antieuropeo no tendrá eco. La cohesión europea es fundamental".

Poco antes, Juncker se había mostrado afable y conciliador, al indicar que la Comisión Europea es "amiga" de Rumanía, un país que está "perfectamente capacitado" para desempeñar esta presidencia, y agregar: "Tengo confianza en que los litigios y problemas internos rumanos no se trasladen a la UE".

"Si se es presidencia (europea), hay que poner entre paréntesis los problemas de política interior", dijo Juncker, que reiteró su llamamiento a "un consenso" a nivel nacional para afrontar los retos de los próximos meses, que también incluyen las elecciones europeas de mayo y la negociación del próximo periodo presupuestario.

Anunció que había obtenido garantías de la primera ministra en ese sentido y expresó su "plena confianza" en que Rumanía "dirigirá bien" la UE este semestre.

También subrayó que el programa rumano con vistas a los próximos meses, centrado según Dancila en crear una UE "más eficiente y fuerte" y en "garantizar entre los países una mayor cohesión y unidad", casa bien con las prioridades de Bruselas.

El presidente del Ejecutivo comunitario hizo hincapié por otro lado en que Rumanía ya cumple todos los requisitos técnicos para poder entrar en el espacio de libre circulación Schengen y aseguró que durante el próximo semestre hará todo lo posible para vencer las reticencias de los países que bloquean esa adhesión.

"Estamos decididos a trabajar para lograr un resultado positivo y asegurar la unidad europea para responder a los retos", apostilló Dancila y explicó que durante las reuniones entre las autoridades rumanas y el colegio de comisarios europeo se han abordado también cuestiones como el mercado interior, las políticas de inmigración y seguridad y la política de cohesión, en las que debe primar el consenso.

En cuanto a las elecciones europeas del próximo mayo, Juncker indicó: "La presidencia rumana debe asegurar la estabilidad y ofrecer esperanzas. Será una presidencia de la democracia porque asistiremos a los comicios y deberemos estar atentos a que se desarrollen de la mejor manera posible para defendernos de las injerencias de otras partes".

Con un lacónico "déjenme hacer" respondió Juncker a las sucesivas preguntas sobre el "brexit", ya que el hecho de que el próximo martes el Parlamento británico vote el acuerdo alcanzado entre Londres y Bruselas para la salida del Reino Unido de la UE ha centrado parte de la atención de sus comparecencias públicas en Bucarest.

Sin moverse de la posición comunitaria frente a dicho acuerdo, en el sentido de que no se renegociará y de que es el "mejor" posible", Juncker dio a entender que prosigue los contactos con la primera ministra británica, Theresa May, hasta que llegue el momento de la votación en la Cámara de los Comunes.

Según coincidieron en afirmar fuentes comunitarias, el "déjenme hacer" debe interpretarse como un esfuerzo por parte de la CE para que dicho acuerdo salga adelante, lo que significaría que Bruselas está intentado aclarar las eventuales dudas de Theresa May para facilitar sus negociaciones en Londres.

En la rueda de prensa conjunta con el presidente rumano, Klaus Iohannis, Juncker reconoció que la salida de Reino Unido sin acuerdo sería "una catástrofe".

Carlos Martos