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Más de 3,6 millones de kirguises podrán votar este domingo en las elecciones parlamentarias convocadas tras los fallidos comicios de octubre de 2020 y los cambios del sistema político del país que otorgan más poderes al presidente en detrimento del Legislativo.

En el referendo Constitucional de abril pasado, el 80 % de los electores kirguisos votaron por un sistema político presidencialista y la modificación del Parlamento.

El nuevo Jogorku Kenesh (Parlamento) kirguiso, que tendrá un mandato de cinco años, estará integrado ahora por 90 diputados elegidos por primera vez mediante un sistema mixto, en lugar de los 120 que formaban el anterior Legislativo.

Entre las 8.00 (3.00 GMT) y las 20.00 (15.00 GMT) de este domingo, los votantes deberán elegir a 54 diputados entre los 1.015 candidatos por listas de los 21 partidos inscritos y a 36 entre los 296 candidatos por circunscripciones mayoritarias.

A lo largo de todo el país abrirán alrededor de 2.500 colegios, según informaron las autoridades electorales.

Aunque no se perfilan de momento favoritos entre las formaciones políticas, por su experiencia destacan partidos como el socialista Ata-Meken (Patria), encabezado por Omurbek Tekebáev, y el partido nacionalista Butun Kirguistán, bajo el liderazgo de Adakhán Madumárov.

Además podrían recaudar votos, según los medios locales, los candidatos del joven partido Ishemin, el Partido Patriótico (Mekenchil) y la formación conservadora Ata-Zhurt, por sus vínculos con el actual mandatario, Sadir Zhapárov, y con el influyente jefe del Comité Nacional de Seguridad kirguiso, Kamchibek Tashíev.

El presidente de Kirguistáne, país de 6,5 millones de habitantes y 199.951 kilómetros cuadrados de superficie, defendió hoy "la celebración de elecciones abiertas, transparentes y democráticas que garanticen la libre expresión de la voluntad de los ciudadanos", según la Presidencia kirguisa.

Con el fin de dar fe de ello ante la comunidad internacional, la Comisión Electoral Central acreditó a 736 observadores internacionales, entre los que destacan las misiones de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), con 190 observadores, la misión de la OSCE, con 308, la Organización de la Cooperación de Shanghái (OCS), con 17.

No obstante, el fantasma de las anteriores elecciones legislativas de 2020 continúa vigente después de que el presidente de Kirguistán anunciase este viernes los preparativos de un golpe de Estado tras de los comicios y las autoridades detuvieran a quince personas presuntamente vinculadas a los preparativos de la asonada.

Según el Comité Nacional de Seguridad del país, los arrestados, entre los que se encuentran tres candidatos a diputados, planeaban organizar "disturbios masivos" después de los comicios con la "ulterior escalada de la situación".

Asimismo, los sospechosos del intento de golpe de Estado planeaban orquestar, con ayuda de algunas fuerzas políticas, entre ellas, los perdedores de las elecciones, "enfrentamientos con la policía y tomar el poder por la fuerza".

Zhapárov, quien aseguró tener los nombres de los implicados y pruebas en contra de ellos, fue otrora un destacado dirigente de la oposición kirguisa, tuvo que cumplir en el pasado tres años en cárcel acusado de un intento de la toma violenta del poder en el país en 2012.

El político fue absuelto por "ausencia del cuerpo de delito" luego de ser liberado por sus partidarios durante la Revolución de Octubre, la cual no solo le trajo al poder, sino que promovió los cambios constitucionales que le otorgaron poderes más amplios.