EFEErez (Gaza)

El primer ministro palestino, Rami Hamdala, con veinte ministros de su gobierno y un centenar de funcionarios, entró hoy en Gaza para tomar posesión del Gobierno, tras una década de control del islamista Hamás.

Hamdala y la delegación de Autoridad Nacional Palestina (ANP), que incluía altos cargos de Seguridad, cruzaron el paso fronterizo de Erez a mediodía, en el primer viaje del mandatario a Gaza desde 2014 y con el objetivo de poner en marcha la reconciliación mediada por Egipto entre Hamás y Al Fatah (que controla la ANP).

Cientos de palestinos se concentraron en la calle que lleva al cruce para recibir ondeando banderas al convoy de Hamdala, cuyas primeras actividades previstas eran un encuentro con el jefe político de Hamás, Ismail Haniye, y con el miembro del Comité Central de Fatah Ahmed Hiles.

"He venido para recibir al primer ministro Hamdala y al gobierno. Quiero decirles que diez años de división interna son suficientes. Hemos sufrido mucho en nuestra vida y es hora de acabar con esta división, unirnos y vivir una vida con dignidad", dijo a Efe uno de los asistentes, Ibrahim Salem, de 28 años.

Abdul Rahman Abu Namus, de 32 años y exmiembro de la seguridad palestina en la Franja, apuntó que es "un día histórico" para los palestinos, "un primer paso hacia la unidad y el fin del sufrimiento".

Está previsto que la veintena de ministros que han llegado más otros cuatro que ya estaban en Gaza tomen hoy posesión de sus oficinas y ministerios, donde trabajarán los próximos tres días.

Tras ganar Hamás las elecciones de 2006, se constituyó un Ejecutivo de unidad, liderado por Haniye, que no logró consolidarse, lo que derivó en enfrentamientos armados en junio de 2007 en Gaza entre Hamás y las fuerzas leales a la ANP, que encabeza el presidente Mahmud Abás y que fueron expulsadas del territorio.

Desde entonces, convivían de facto dos gobiernos palestinos paralelos, uno en Gaza y otro en Cisjordania, y se han sucedido múltiples intentos de reconciliación sin éxito.

La delegación de Hamdala fue recibida también a su llegada por una delegación de seguridad egipcia, que actúa de observadora del cumplimiento de la reconciliación e incluye a altos cargos de Inteligencia, y por representantes de las diversas facciones y poderes políticos.

"Hemos vuelto a Gaza para lograr la reconciliación, la unidad y el fin de la división interna", dijo tras cruzar el puesto fronterizo en una rueda de prensa, en la que prometió "hacer de inmediato la transferencia de los ministerios de la Franja y empezar a funcionar inmediatamente".

"Estamos aquí para decirle al mundo entero desde el corazón de Gaza que el Estado palestino no será establecido sin la unidad de Gaza y Cisjordania", declaró, y explicó que se han formado tres comités que se encargarán de tres aspectos del traspaso de poder: control fronterizo, ministerios y funcionarios y seguridad.

"El único camino hacia el objetivo nacional es el de la unidad y pasar página a la división. De ahora en adelante, todo el mundo va a estar involucrado en los esfuerzos de reconstrucción de la Franja, en impulsar la firmeza de la gente de Gaza y defender sus libertades", prometió.

Hamdala felicitó a Hamás por su decisión de disolver el comité administrativo que había formado para gestionar el enclave costero, como había exigido Abás, y señaló que "ha llegado el momento de trabajar juntos y asumir responsabilidades".

Pero también advirtió que, pese al "clima de entendimiento", el camino "es todavía largo y duro" y requerirá "hacer cambios reales que los residentes sientan y toquen", en relación a la necesaria mejora de las condiciones de vida en la asfixiada franja.

También adelantó que pedirá apoyo a la comunidad internacional para contribuir a la reconstrucción de Gaza, destruida tras tres guerras con Israel en diez años.

Hamdala presidirá mañana un consejo de ministros, el primero desde el celebrado en 2014, tras el último intento serio de reconciliación, que luego no logró implementarse por desencuentros entre las partes.

El analista y periodista israelí Avi Isajarof, destacó a un grupo de periodistas que Hamás "está mas animado a hacer concesiones para ir hacia la unidad" pero que no está dispuesto a abandonar las armas, lo que supondrá un obstáculo a la reconciliación o llevará a una situación parecida a Líbano, con Hamás a cargo de la seguridad y la ANP a cargo solo de la Administración.

"Al final del día, Hamás es su ala militar, no van a abandonarla", opinó.

Saud Abu Ramadán