EFEEl Cairo

La ayuda ha dejado de entrar por dos cruces que conectan Turquía con el noroeste de Siria después de que anoche expirase la resolución que lo permite sin acuerdo en el Consejo de Seguridad de la ONU, una situación a la que la oposición ha respondido reclamando un mecanismo al margen de ese órgano.

Millones de personas que dependen de la ayuda humanitaria en Idlib, el último bastión opositor en Siria, han quedado en un limbo desde la pasada medianoche, cuando China y Rusia, el principal aliado del régimen de Bachar al Asad, volvieron a vetar en el máximo órgano ejecutivo de la ONU la prórroga de la autorización.

Mientras las discusiones continúan en el seno del Consejo de Seguridad, las autoridades del paso fronterizo de Bab al Hawa, uno de los dos afectados por la imposibilidad de superar el veto y que une Turquía con Idlib, explicaron a Efe que "los últimos 45 camiones con ayuda humanitaria entraron ayer y a partir de hoy se ha suspendido la entrada de las ayuda".

Tras una semana de sucesivos vetos en el Consejo de Seguridad, Rusia -aliado de Damasco y actor del conflicto en Siria, donde bombardea habitualmente posiciones opositoras y yihadistas- y China reafirmaron anoche su negativa a permitir el paso de ayuda a través de estos dos pasos como reclamaba la mayoría de miembros del órgano respaldando una resolución de Bélgica y Alemania.

Los países que apostaban por la prórroga de la actual situación también rechazaron una propuesta rusa para reducir a uno los puestos fronterizos permitidos, algo que ya hizo en enero, cuando el Consejo de Seguridad eliminó el único paso de ayudar en el noreste de Siria a iniciativa de Rusia.

Mazen Alloush, director de Relaciones Públicas del cruce de Bab al Hawa, precisó telefónicamente a Efe que la falta de acuerdo en el Consejo de Seguridad sólo afecta a la entrada de suministros de las Naciones Unidas.

"No se aplica a las de las otras partes, como las ONGs turcas que también envían sus camiones, si bien hoy sólo entraron once camiones por parte del resto de ONGs turcas porque los fines de semana normalmente recibimos menos camiones", apuntó.

LA AYUDA DE LA ONU, IRREMPLAZABLE

Según los datos de las autoridades de Bab al Hawa, entre el 1 de enero y el 10 de julio de 2020 entraron a Idlib 250.000 toneladas de ayuda humanitaria, de las que 150.000 eran de la ONU y conformadas en un 65 % por alimentos, mientras que el 35 % eran productos logísticos, sanitarios y médicos, así como ropa.

Para Alloush es "imprescindible" y "vital" para la zona el papel humanitario de Naciones Unidas, que a su vez colabora con unas 65 organizaciones en Idlib para la distribución de la ayuda en las aldeas y campamentos de desplazados.

Fuentes humanitarias confirmaron a Efe que en los últimos días, y ante la posibilidad de que sucediera en el Consejo de Seguridad lo que finalmente ha sucedido, se intensificó el envío de suministros, aunque la ayuda almacenada puede dar unas semanas.

El cierre se produce en un momento particularmente difícil, ya que esta semana se detectó en el Hospital Bab al Hawa el primer caso de COVID-19 en Idlib, lo que ha llevado a las autoridades fronterizas a prohibir el paso de personas durante tres días renovables.

"Esto es una desastre más, porque no estamos preparados y ahora la suspensión de ayudas nos dificultará el trabajo, tenemos por ahora tres centros de aislamiento, y con la colaboración de la Administración Sanitaria de Idlib se aumentarán a 15 centros durante esta semana", concluyó el portavoz.

LA OPOSICIÓN PIDE UNA ALTERNATIVA

La vitalidad de la ayuda de la ONU ha llevado a la Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza opositora fuera de ese país, a reclamar hoy un mecanismo internacional al margen del Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar la entrada de ayuda.

"La Coalición Nacional Siria pide el establecimiento de un mecanismo internacional fuera del Consejo de Seguridad que permita la introducción de ayuda humanitaria de manera equilibrada y transparente, a fin de que esta ayuda llegue a sus beneficiarios reales", indicó la alianza en un comunicado.

En un comunicado, la CNFROS calificó el veto de Rusia y China de "criminal e irresponsable" y acusó a Moscú de "terrorismo político organizado", y de contribuir "al agravamiento del desastre".

"Las instituciones que trabajan en el sector de las ayudas conocen los riesgos de los recortes de subsidios y las posibles consecuencias catastróficas si esa ayuda se restringe a los cruces que maneja el régimen", alertó la alianza opositora.

Idlib mantiene desde marzo una inestable tregua en medio de una ofensiva que comenzó en abril del año pasado y que se ha ido deteniendo y reanudando en distintos momentos, siempre con la negociación de turcos, rusos e iraníes, estos dos últimos aliados de Damasco.