EFEBerlín

El bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel, ha acentuado su caída en intención de voto, en medio de la pugna por la sucesión en su jefatura y mientras toma forma un bloque de centro-izquierda liderado por los Verdes.

De celebrarse ahora elecciones generales, los conservadores alemanes obtendrían un 26 %, su récord a la baja histórico, según el Politbarometer del canal de televisión ZDF, considerado el sondeo más fiable del país.

Eso significa para la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) una pérdida de un punto respecto al anterior sondeo y de casi siete puntos en relación a sus resultados en las generales de 2017.

Los Verdes suben un punto y se sitúan en el 23 %. El Partido Socialdemócrata (SPD) remonta asimismo dos puntos, tras meses en caída libre de popularidad, y se colocan ahora en el 16 %.

Estos pronósticos dan alas a un eventual tripartito con la Izquierda -a la que se pronostica un 8 %-, como alternativa a una coalición bajo liderazgo conservador con los Verdes.

La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se mantiene inalterable en el 14 %, pero baja de la posición de tercera fuerza a cuarta, por el aumento del SPD. La sexta fuerza parlamentaria sería el Partido Liberal (FDP), con un 8 %.

LA SUCESIÓN DE MERKEL SACUDE EL TABLERO ALEMÁN

La caída en intención de voto de los conservadores se relaciona con la incertidumbre en torno a la nueva dirección de la CDU. La sucesora de Merkel al frente del partido, Annegret Kramp-Karrenbauer, anunció su renuncia a ese puesto y a luchar por ser la candidata del bloque en las elecciones previstas para 2021.

Su decisión siguió a la tormenta política desatada por haber votado la CDU del estado federado de Turingia (este del país) junto con la AfD para la elección de un liberal como nuevo jefe del gobierno regional. Con ello se rompió el cordón sanitario mantenido tanto a escala federal como regional respecto a la ultraderecha.

La propia Merkel llamó a revertir esa situación, a lo que siguió una nueva votación que se saldó a favor de la reelección como jefe del gobierno regional del izquierdista Bodo Ramelow,

La CDU tiene ahora por delante la definición de su nueva jefatura, para lo que han oficializado su candidatura tres aspirantes: Friedrich Merz y Norbert Röttgen, ambos enemigos internos de Merkel, así como el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, afín a la línea de la canciller.

La elección se decidirá en un congreso federal de la CDU a finales de abril. La cuestión de la candidatura conservadora para las próximas generales deberá pactarse luego con la CSU y ser ratificada por otro congreso del partido, en diciembre.