EFENairobi

La Corte Suprema de Guinea Ecuatorial confirmó hoy la ilegalización del principal partido de la oposición del país, Ciudadanos por la Innovación (CI), al desestimar un recurso de casación interpuesto por la formación.

La Corte, máxima instancia judicial del país, rechazó en Malabo un recurso presentado en marzo pasado contra la sentencia de este 26 de febrero emitida por un tribunal regional que ordenó la disolución del partido y condenó a prisión a más de treinta de sus militantes.

"Se ha confirmado la sentencia. No cabe otro recurso", declaró a Efe por teléfono desde Malabo el líder de CI, Gabriel Nsé Obiang Obono.

El líder opositor atribuyó el fallo judicial a una "decisión del jefe del Estado", el presidente Teodoro Obiang, quien "optó por ilegalizar el partido".

"Lo ha hecho él mismo. Todo lo que está pasando aquí es orden del jefe del Estado", insistió Nsé Obiang, al denunciar que su situación es "peligrosísima".

"Obiang me va a matar. Tengo pruebas", aseguró el jefe de CI, quien dijo tener "información de fuentes militares" sobre un supuesto plan para acabar con su vida.

Nsé Obiang solicitó "protección internacional" y pidió ayuda a la ONU, la Unión Europea (UE) y la Unión Africana (UA), entre otros, para "denunciar esta injusticia".

"No hay en África ninguna dictadura que haga ese tipo de cosas. La democracia está falsificada en Guinea Ecuatorial. La democracia aquí no existe", insistió el dirigente opositor, quien se reunirá con la ejecutiva de su partido para decidir los próximos pasos.

"La vía política -agregó- no la vamos a dejar. El pueblo quiere cambio".

La Corte Suprema también confirmó la condena de 31 militantes de CI por delitos de sedición, atentado contra la autoridad, daños y lesiones, a 41 años, dos meses y cuatro días de cárcel para cada uno.

Esa sentencia, que se dictó en un juicio en el que había 144 militantes del partido procesados, también castiga a los condenados y al partido al pago de 138.888.000 francos FCA (cerca de 211.735 euros).

Los hechos imputados acaecieron en la localidad de Aconibe (sudeste) el pasado 5 de noviembre, cuando, según la oposición, la Policía dispersó con disparos al aire a decenas de militantes de CI que celebraban actos electorales en los días previos a los comicios legislativos y municipales, impidiéndoles la entrada a la ciudad.

En esas elecciones, desarrolladas el 12 de noviembre, CI fue el único partido opositor que obtuvo cargos electos, con un diputado en el Congreso -los 99 restantes son del gobernante Partido Democrático de Guinea Ecuatorial- y una concejala en el Ayuntamiento de Malabo, que no han podido tomar posesión al estar en prisión.

Cinco días después de la votación, la Policía detuvo a casi dos centenares de opositores acusados de agredir a las fuerzas de seguridad y provocar daños.

La tensión se disparó en Guinea Ecuatorial a finales de diciembre pasado por un supuesto golpe de Estado frustrado, denunciado por el Gobierno de Teodoro Obiang, en el poder desde que derrocó en 1979 en un golpe militar a su tío Francisco Macías.

El ministro ecuatoguineano de Seguridad Nacional, Nicolás Obama Nchama, afirmó que un grupo de mercenarios de Chad, Sudán y la República Centroafricana entró el pasado 24 de diciembre en varias localidades ecuatoguineanas para atacar al presidente.

Además, las autoridades ecuatoguineanas sostienen que la tentativa de golpe se fraguó en París con un grupo de opositores liderado por Salomón Abeso Ndong -dirigente del partido de oposición en el exilio CORED- y el francés Dominique Calace de Cerluc, que habría recibido 500.000 euros para reclutar mercenarios. EFE

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