EFEBruselas

El triunfo en Flandes (norte de Bélgica) de los nacionalistas y la ultraderecha, en paralelo a la victoria de los socialistas en Bruselas y Valonia (sur) en las elecciones legislativas de este domingo augura difíciles negociaciones en las próximas semanas para formar un Gobierno federal.

Bélgica celebró hoy un triple escrutinio, con elecciones legislativas, regionales y europeas.

En Flandes, pese a perder con respecto a los anteriores comicios los nacionalistas de la N-VA se mantuvieron como partido más votado y lograron hacerse con 25 escaños en el Parlamento federal, seguidos del partido de extrema derecha Vlaams Belang, los mayores vencedores de los comicios al conseguir 18 escaños, 15 más que en 2014.

Por su parte, en Bruselas y Valonia ganaron los socialistas, que se hicieron con 18 escaños en el Parlamento federal (5 menos que en 2014) y los ecologistas lograron 13 escaños, siete más que en los comicios anteriores.

El partido liberal MR, el único francófono que formaba parte de la última coalición federal -junto con los liberales y cristianodemócratas flamencos (Open VLD y CD&V) y la N-VA- se quedó en el cuarto puesto del Parlamento federal, al conseguir 15 escaños, cinco menos que en 2014.

Los resultados permiten ya descartar una repetición de esa misma coalición, por la caída sobre todo de los liberales y los cristianodemócratas.

Aunque los líderes de los partidos rehusaron hoy aventurarse sobre posibles pactos de gobierno, muchas formaciones dejaron claro que la negociación con el Vlaams Belang es imposible, por la existencia desde 1991 de un "cordón sanitario" en Bélgica, con el que los partidos democráticos se niegan a gobernar con la extrema derecha.

El presidente de la N-VA, alcalde de Amberes y candidato a ministro-presidente de Flandes, Bart De Wever, evitó sin embargo este domingo eliminar esa opción y señaló que está abierto a establecer contactos con todos los partidos que han obtenido votos para formar un gobierno en Flandes.

De Wever se mostró satisfecho por la victoria de la derecha y del nacionalismo flamenco y dijo asimismo que no va a permitir una coalición a nivel federal que no tenga una mayoría en Flandes.

Por otro lado, criticó que en Valonia se vote "muy a la izquierda" y consideró que "las diferencias" entre las regiones "nunca han sido tan marcadas".

Las elecciones legislativas pusieron de relieve asimismo la importante subida de los verdes en todo el país, especialmente de los francófonos (Ecolo) en Bruselas, que fue sin embargo más moderada entre los verdes de Flandes (Groen).

El primer ministro en funciones, Charles Michel, valoró por su parte el buen resultado del MR en Bruselas y Valonia y dejó bien claro que los partidos no democráticos "no tienen un lugar" en el espacio político belga.

Michel auguró largas y complicadas negociaciones para formar un Ejecutivo federal, en el que, dijo, "será necesario demostrar responsabilidad y movilizarse con espíritu de solución".

En 2011 Bélgica batió el récord mundial sin gobierno (541 días) tras las elecciones del 13 de junio de 2010, en las que dos partidos antagónicos, los soberanistas flamencos de la N-VA y los socialistas francófonos del PS, ganaron en las regiones norte (Flandes) y sur (Valonia) del país.

Por otro lado, a nivel regional en Bruselas se impuso este domingo el Partido Socialista (PS), seguido de Ecolo y de los liberales francófonos (MR), mientras que en Valonia ganó el PS y en segunda y tercera posición quedaron el MR y los verdes, respectivamente.

El líder del Partido Socialista, Elio di Rupo, ex primer ministro belga, dijo hoy que como representante de la primera fuerza política de los francófonos invitará a los responsables de los partidos a una primera ronda de consultas el miércoles para formar un gobierno en Valonia.

En Flandes triunfó la N-VA, seguida del Vlaams Belang y de los cristianodemócratas CD&V.