EFEParís

El primer ministro francés, Edouard Philippe, detalló este miércoles ante los diputados las prioridades de su Ejecutivo, que pasan por dar un mayor peso a la ecología y la justicia social y que fueron refrendadas ampliamente por la mayoría de la Asamblea Nacional.

El jefe del Gobierno desgranó las principales reformas que emprenderá en los próximos años, en lo que calificó como el segundo capítulo de la presidencia de Emmanuel Macron.

Philippe reconoció que no han ido "suficientemente rápido" a la hora de abordar los problemas de los franceses, lo que ha provocado la aparición de movimientos como los llamados "chalecos amarillos".

Frente a ello, el primer ministro aseguró que pondrán el acento en medidas de ámbito ecológico, pocas semanas después de las elecciones europeas en las que el partido Los Verdes dio la sorpresa con más del 13 % de los sufragios, la tercera fuerza más votada.

Además del cierre de la más antigua central nuclear del país, la de Fessenhein, en el este del país, que anunció para 2020, y de todas las centrales de carbón antes de 2022, el jefe del Gobierno anunció ayudas para la reducción del gasto energético y contra el despilfarro de alimentos.

Junto a las medidas medioambientales, que consideró que "no son monopolio de ningún partido", Philippe apostó por la "justicia social", que pasa por la reducción del desempleo y una mejor redistribución de la riqueza.

Recordó que en último trimestre se crearon casi medio millón de puestos de trabajo y aseguró que seguirán combatiendo el paro, mejorando la formación profesional y luchando contra los contratos temporales mediante bonificaciones en las contribuciones a la seguridad social a las empresas que menos recurran a ellos.

También anunció un descenso paulatino de los mayores subsidios de desempleo.

Philippe señaló que se bajará el impuesto de la renta "de forma masiva, clara" a "las clases medias trabajadoras", en total 17 millones de ciudadanos. Para financiarlo reconoció que será necesario recortar el gasto público, pero no precisó cómo lo harán.

Sobre el sistema de pensiones, Philippe señaló que no se retrasará la edad de jubilación, pero anunció medidas para incitar a los trabajadores a que alarguen su vida laboral.

El primer ministro anunció la presentación el mes próximo de una ley que permita a todas las mujeres acogerse a la reproducción asistida, un guiño a la izquierda que lo reclama desde hace meses.

Finalmente, el jefe del Gobierno aseguró que la reforma de las instituciones, que pasa por la reducción del número de diputados y la introducción de proporcionalidad en las asambleas, no se hará mientras no haya una mayoría clara en el Senado.

El partido de Macron carece de mayoría en el Senado al menos hasta septiembre de 2020, cuando se renueva parte de esa cámara.

Tras el discurso de política general del jefe de Gobierno, los diputados refrendaron su confianza en el Ejecutivo de Philippe en un voto que hizo valer la cómoda mayoría "macronista" en la Asamblea Nacional.

Philippe obtuvo la confianza de 363 diputados, frente a 163 que votaron en contra y 47 abstenciones, unas cifras muy similares al voto de confianza que ya lo respaldó en 2017 (cuando fueron 370 a favor).

En el partido conservador Los Republicanos la mayoría de sus representantes (81) votaron en contra y 22 se abstuvieron, aunque en ese mismo grupo la cifra de abstenciones hace dos años alcanzó las 75.

Tanto la izquierda en bloque como la ultraderechista Agrupación Nacional votaron en contra del Gobierno.

Philippe tiene previsto presentar mañana jueves estas medidas en el Senado.