EFEArgel

La heroína de la guerra de la independencia en Argelia Djamila Bouhired negó hoy su participación en el grupo de personalidades elegidas por el Foro Civil para el Cambio para tratar de negociar con el régimen una salida a la crisis política y social del país.

En un comunicado enviado a los medios, la "muyahida" aseguró que se quedó "estupefacta" al conocer que su nombre aparecía junto a otras doce figuras de la política y la sociedad civil argelina en una lista publicada este miércoles por el presidente del referido foro, Abderrahmane Arar.

"Supe, con asombro, que mi nombre estaba en una lista de personas encargadas de organizar un diálogo entre el poder y el movimiento popular. Quiero aclarar los siguientes puntos: nadie me pidió mi opinión y no me puse de acuerdo con nadie", afirmó.

"No puedo ser parte de un grupo de personas en las que hay varias que han servido al poder. Mientras los patriotas son encarcelados por delitos de opinión, incluido un oficial del Ejército, el hermano Lakhdar Bouregaa, no puede haber diálogo con quienes nos amenazan y nos acusan de traición", agregó.

Bouhired, una de las personalidades que desde el principio ha apoyado el movimiento de protesta popular masiva (Hirak) contra el régimen del dimitido Abdelaziz Bouteflika, aprovechó la nota para reafirmar su "solidaridad con las personas que luchan por su emancipación cívica, libertad, dignidad y democracia".

Además de Bouhired, en la lista publicada este miércoles destacan los nombres de dos exjefes de gobierno -Mouloud Hamrouche y Mokdad Sifi-, del expresidente del Parlamento Karim Younès y del exministro y candidato a la presidencia en las elecciones de 1999 Ahmed Taleb Ibrahimi, la primeras que ganó Bouteflika.

Junto a ellos también aparecían la conocida constitucionalista Fatiha Benabou, el sociólogo Nacer Djabi, el abogado Mustapha Bouchachi e intelectuales y miembros de la sociedad civil como Islam Benattia, Lyes Merabet, Nafissa Lahreche, Smaaïl Lalmas y Aïcha Zenaï.

En declaraciones recogidas por el diario digital líder "Tout sur l'Algerie", el presidente del foro, Abderrahmane Arar, aseguró que todos ellos cumplen con los requisitos que exige el movimiento de protesta o Hirak.

Esos requisitos incluyen "tener una vinculación con el Hirak, ser aceptado por el pueblo y el poder, no estar involucrado en casos de corrupción, carecer de ambiciones políticas y no estar ligado al régimen" de Bouteflika, forzado a dimitir el pasado abril por las protestas y la presión del jefe del Ejército, Ahmed Gaïd Salah.

El martes, el expresidente del Parlamento Karim Younès expresó su disposición a integrar este foro, calificado de "mediación emergente".

Las marchas masivas de protesta se repiten en Argelia cada martes y viernes desde el pasado 22 de febrero, aunque han perdido fuelle, en especial las de los estudiantes debido a los exámenes y al periodo estival.

Pero también a la división que se observa en el movimiento de protesta, en el que hay muchas voces que apoyan la maniobra puesta en marcha por Gaïd Salah tras forzar el pasado abril la renuncia del anciano y enfermo Bouteflika, que le nombró en 2004 y del que fue uno de sus apoyos más firmes.

En este contexto, Argelia vive en una confusa situación política desde que hace dos semanas concluyera el periodo interino de tres meses sin que se hayan celebrado nuevos comicios presidenciales y sin que exista aún una fecha para los mismos.

Mientras que el Ejército y el gobierno interno, afín al antiguo régimen, consideran que el mandato provisional como jefe de Estado del presidente del Parlamento, Abdelkader Bensalah, sigue en vigor, los constitucionalista recuerdan que no está especificado en la Carta Magna y que existe "un vacío de poder".