EFETrípoli

Un tribunal libio aceptó hoy el recurso presentado por el mariscal Jalifa Hafter, tutor del antiguo gobierno en el este y hombre fuerte del país, y le devolvió su calidad de candidato a las elecciones presidenciales previstas para el próximo 24 de diciembre, cuya celebración está aún en el aire, informó la prensa local.

La decisión se conoce apenas 24 horas después de que un grupo de 70 diputados del Parlamento libio desplazado en la ciudad oriental de Tobruk, controlado igualmente por el controvertido oficial, pidiera la comparecencia este lunes del jefe de la Comisión Suprema electoral, Emad Al Sayeh, y de los supervisores judiciales, y criticaran "el silencio de la comisión sobre las sospechas de fraude, compra de votos e intentos de influir en el poder judicial".

La comisión está envuelta en una agria polémica a causa de la validación y rechazo de las cerca de un centenar de candidaturas que se han presentado para estas presidenciales, las primeras convocadas en Libia, desde la independencia de Italia, en 1951.

En primera instancia rechazó la documentación presentada por Saif al Islam, segundo hijo y presunto sucesor del Muamar al Gadafi, el dictador derrocado y asesinado en 2011, del primer ministro del Gobierno Nacional de Unidad interino (GNU) impulsado por la ONU, Abdel Hamid Debaibah, y del propio mariscal.

Sin embargo, sendos tribunales en Trípoli y en la ciudad meridional de Sebha aceptaron los recursos interpuestos por Saif al Islam y Al Debaibah y ordenaron su reintegración en la carrera presidencial pese a que el primero está acusado de crímenes de guerra y el segundo no cumple con los requisitos además de haber prometido a la ONu que no optaría a la presidencia

La polémica ha multiplicado las rumores que apuntan a un aplazamiento de los comicios, una posibilidad que no desean Estados Unidos y la Unión Europea (UE).