EFEKampala

El Tribunal Superior de Kampala ordenó hoy la retirada inmediata de las fuerzas armadas ugandesas que mantenían bloqueado en su domicilio al líder opositor Bobi Wine desde el 16 de enero, cuando rechazó los resultados oficiales de los últimos comicios presidenciales.

"El confinamiento indefinido del demandante (Wine) es ilegal y, como resultado, está violando su libertad personal", dictaminó el juez Michael Elubu.

En declaraciones telefónicas a Efe, el portavoz político de Wine, Joel Senyonyi, celebró la decisión del Tribunal Superior - que responde a una demanda formal contra el Estado ugandés interpuesta por los abogados de Wine la semana pasada - como "una muestra clara de que nuestra reivindicación era cierta: Wine estaba retenido en contra de su voluntad".

En una rueda de prensa en Kampala, el portavoz de la Policía de Uganda, Fred Enanga, confirmó por su parte que las fuerzas de seguridad cumplirán las órdenes del juez, pero insistió en que "continuarán vigilando" a Wine para asegurarse de que "no infrinja ninguna ley" y garantizar la seguridad nacional.

Mientras que los defensores del opositor, liderados por Medard Sseggona, acusaron al Estado de Uganda de "detener ilegalmente" a su cliente, los abogados del Estado defendieron ese bloqueo como una medida preventiva para impedir "disturbios" por toda la nación.

Wine había denunciado el pasado lunes en declaraciones por teléfono a Efe, que centenares de soldados no permitían a nadie entrar ni salir de su residencia, a unos 15 kilómetros al norte de la capital ugandesa.

Ni siquiera su equipo legal o sus ayudantes han tenido acceso hasta ahora a la casa, a pesar de que sus reservas de alimentos se están agotando.

En los comicios del pasado 14 de enero, Yoweri Kaguta Museveni, en la Presidencia de Uganda desde 1986, fue reelegido para un sexto mandato con el 58,64 % de los votos, mientras que Bobi Wine obtuvo el 34,83 % de los sufragios, según las resultados publicados por la Comisión Electoral del país.

Sin embargo, Wine describió estos comicios como los "más fraudulentos de la historia de Uganda" y llamó tanto a los ugandeses como a la comunidad internacional a rechazar la victoria del presidente Museveni.

Gracias a sus discursos transgresores, que buscan la unidad de todos los ugandeses para derrotar en las urnas al régimen del presidente electo, este músico criado en una humilde barriada tiene millones de simpatizantes.

Museveni, en cambio, mantiene su popularidad en varias regiones rurales, donde muchos votantes continúan considerándolo el único mandatario capaz de dirigir un país con un pasado tan convulso.