EFEAtenas

Han pasado once años desde que el joven Alexis Grigorópulos, de 15 años, fue asesinado por un policía en Atenas, pero la juventud griega no olvida y como cada 6 de diciembre miles de estudiantes tomaron este viernes las calles de las principales ciudades del país para protestar contra la violencia policial.

Tan solo en Atenas unos 2.000 jóvenes marcharon por el centro hasta la plaza de Syntagma, donde se encuentra el Parlamento, con pancartas en las que se podía leer frases como "Policías, fascistas, asesinos" o "Las rebeliones del pasado dan luz a las luchas del presente".

Los jóvenes griegos tienen una lucha muy personal contra la violencia policial desde que el 6 de diciembre de 2008 Grigorópulos fue asesinado por un disparo del policía Epaminondas Korkoneas tras un enfrentamiento verbal en el barrio de Exarjia, conocido por su carácter anarquista, alternativo y estudiantil.

UN ANIVERSARIO AL ROJO VIVO

Este año los ánimos están especialmente caldeados. El Gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis acaba de aprobar una serie de medidas encaminadas a "restablecer la ley y el orden", que en los ambientes izquierdistas evocan el recuerdo de la dictadura.

Entre ellas se encuentra nada menos que la abolición del fuero universitario, un privilegio que se instauró en Grecia tras la caída de la Junta de los Coroneles en 1974.

El 17 de noviembre de 1973 tanques del ejército aplastaron el levantamiento estudiantil de la Universidad Politécnica de Atenas, dejando varios muertos, un episodio que, por otro lado, constituyó el principio del fin de la dictadura.

Desde entonces, el 17 de noviembre es para el conjunto de la sociedad griega lo que el 6 de diciembre para la juventud, una jornada para denunciar el abuso policial, ya sea en "las plazas, las fronteras o las cárceles".

La manifestación de la mañana transcurrió en calma, pero las autoridades han desplegado a 4.000 agentes tan solo en Atenas, ante el temor de que la noche pueda derivar en violencia.

Las fuerzas de seguridad temen además que el movimiento anarquista pueda buscar una forma de vengarse de las redadas que se están produciendo con regularidad desde hace varios meses en el barrio de Exarjia, el corazón del movimiento antisistema.

DE CADENA PERPETUA A TRECE AÑOS

La manifestación tiene lugar tan solo unos meses después de que un tribunal redujese la pena del agente que mató a Grigorópulos de cadena perpetua a 13 años de cárcel.

En 2010 el exagente Korkoneas fue condenado a cadena perpetua por "asesinato intencional" pero en julio pasado el Tribunal de Apelaciones de la ciudad de Lamía (Grecia Central) aceptó como circunstancia atenuante que se tratara de su primer crimen.

Los hechos que se conmemoran ocurrieron en la tarde del 6 de diciembre de 2008 en el citado barrio de Exarjia, donde los enfrentamientos con la policía son frecuentes.

Grigorópulos se encontraba con varios amigos en la calle cuando tuvieron un enfrentamiento verbal con Korkoneas y el policía que iba con él, Vassilis Saraliotis. Ambos iban en un coche patrulla que aparcaron para volver al lugar en el que se encontraba el grupo de jóvenes. Las disputas verbales continuaron hasta que Korkoneas sacó su arma y disparó. La bala atravesó el corazón del joven causando su muerte instantánea.

En el juicio Korkoneas aseguró haber disparado al aire y que el chico murió porque la bala rebotó.

"Las balas de la Policía son mágicas. Se disparan al aire y dan en el blanco", coreaban hoy los jóvenes.

Este asesinato provocó el estallido de una revuelta ciudadana que duró veinte días, se extendió por todo el país y marcó a toda una generación estudiantil.

Ingrid Haack