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El Consejo de Seguridad de la ONU insta a los países a que apliquen el Registro Nacional de Pasajeros, en el que se incluyen perfiles sospechosos, y a las empresas privadas que gestionan internet y redes sociales, como Google, Faceboock o Twitter, a que se involucren en la lucha contra el terrorismo.

Son dos de las recomendaciones que el Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad y una posterior reunión ministerial han incluido en una resolución aprobada con motivo de la cumbre que ese órgano de la ONU ha celebrado ayer y hoy en Madrid para buscar soluciones al flujo de combatientes terroristas extranjeros, que luchan fundamentalmente con el Daesh o Estado Islámico.

Después de las sesiones de trabajo, en las que han participado 48 ministros de Interior y de Exteriores de distintos países y 400 expertos y convertido a Madrid en la capital mundial de la lucha contra el terrorismo, los participantes han dejado claro en la resolución que no es posible el diálogo con los movimientos terroristas totalitarios y excluyentes.

La ONU ha querido mirarse en España como ejemplo de la lucha de la sociedad civil contra el terrorismo y se ha reafirmado en la necesidad de contar también con las víctimas y de legislar, como ha hecho nuestro país, para protegerlas y apoyarlas.

Porque España, como ha expresado antes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y después el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, está en la "primera línea de combate" del terrorismo y ha colocado la lucha contra esta lacra en su principal prioridad como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.