EFELa Haya

El Equipo de Investigación e Identificación (IIT) de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha concluido en un primer informe que las fuerzas de Bashar al Asad usaron gas sarín o cloro en al menos tres ataques contra la ciudad siria de Hama en 2017.

En un comunicado, la OPAQ responsabiliza al régimen sirio del uso de armamento prohibido por primera vez en nueve años de guerra civil en Siria, y asegura que, en base a "motivos razonables", se puede concluir que entre el 24 y 30 de marzo de 2017, las fuerzas de Al Asad lanzaron sarín y cloro sobre la población civil de Ltamenah, en la provincia de Hama.

El IIT, responsable de identificar a los autores del uso de armas químicas en Siria desde que lo autorizaran en 2018 la mayoría de los miembros de la OPAQ, ha estado investigando estos incidentes entre junio de 2019 y marzo de 2020

Ha llevado a cabo entrevistas con testigos, análisis de muestras y restos recolectados en los lugares del ataque, la revisión de la sintomatología denunciada por las víctimas y un examen de todas las imágenes.

Este equipo confirma un primer ataque en la madrugada del 24 de marzo de 2017 por un avión militar de una brigada de la División Aérea 22, que partió de la base siria de Shairat, para arrojar una bomba que contenía gas sarín, en la zona sur de Ltamenah.

Este ataque dejó unas 16 víctimas, aunque la OPAQ no confirma en ningún caso si se trata de muertos o heridos.

Durante la tarde del 25 de marzo, un helicóptero de las fuerzas de régimen de Al Asad, que salió de la base aérea de Hama, lanzó un cilindro contra el hospital de Ltamenah, objeto que atravesó el techo del edificio, se rompió y liberó cloro en el interior, provocando daños a al menos 30 personas.

El tercer ataque tuvo lugar la madrugada del 30 de marzo del mismo año, cuando un avión militar de la misma brigada que el día 24 volvió a lanzar una bomba con gas sarín en la zona sur de esa población siria, dejando al menos 60 víctimas.

El director general de la OPAQ, el español Fernando Arias, lamentó que el IIT "no es un órgano judicial o cuasijudicial con autoridad para asignar responsabilidad penal individual, ni tiene autoridad para hacer conclusiones finales sobre el incumplimiento de la Convención" contra el uso de armas químicas.

Arias instó a la comunidad internacional, incluida la Conferencia de Estados Parte de la OPAQ y el Secretario General de la ONU, a "tomar las medidas que consideren apropiadas y necesarias", lo que puede incluir la petición de una investigación penal al régimen sirio por violación de la Convención.

Desde que en 2011 comenzara el conflicto sirio, la OPAQ solo ha podido confirmar o desmentir, con sus investigaciones, el uso de armamento químico en Siria, un hecho confirmado en varias ocasiones durante la última década, pero no fue hasta 2018 cuando se autorizó la creación del IIT para también identificar a los responsables del uso de esas armas prohibidas en el país árabe.