EFEBruselas

La OTAN dio hoy un nuevo paso en sus planes de fortalecer su presencia en el este de Europa al respaldar el establecimiento en los tres países bálticos y en Polonia de cuatro batallones multinacionales que serán rotativos, una medida para reconfortar a esa región ante amenazas como la de Rusia.

"Hemos decidido reforzar nuestra presencia extranjera en el este con cuatro robustos batallones multinacionales", informó el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, al término de la primera jornada de una reunión de los ministros de Defensa de la organización.

Ésta es la última reunión ministerial de los aliados antes de la cumbre de Varsovia del 8 y 9 de julio, en la que la OTAN aprobará formalmente medidas que ha ido preparando en los últimos meses, como la luz verde que dieron hoy los ministros al envío de esos cuatro batallones.

Su composición estará completada para la cumbre, pero por el momento Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania se han ofrecido ya a liderar tres de los batallones.

Aún falta por decidir cuál será la cuarta nación marco -Canadá lo está evaluando, según fuentes diplomáticas- de los contingentes que se emplazarán en Estonia, Letonia, Lituania y Polonia a partir del próximo año.

Según Estados Unidos, la estructura de los cuatro batallones puede variar pero, según sus cálculos, incluirán entre 800 y 1.000 soldados cada uno.

Stoltenberg también indicó que habrá más equipos preposicionados y suministros en el área del mar Negro, lo cual "envía un claro mensaje: si uno de nuestros aliados es atacado, toda la Alianza responderá como uno".

"La OTAN no busca confrontación, sino un diálogo constructivo con Rusia, pero defenderemos a nuestros aliados ante cualquier amenaza", enfatizó.

Aunque a continuación precisó que actualmente el bloque no percibe "ninguna amenaza inminente contra ningún aliado de la OTAN", dejó claro que están "listos para el combate".

El ministro británico de Defensa, Michael Fallon, consideró en todo caso que esta medida "debería dar una señal muy fuerte de unidad y de resolución y determinación para defender a los Estados bálticos y a Polonia frente a las agresiones continuadas de Rusia".

Rechazó que esta iniciativa mine el acta fundacional OTAN-Rusia, el acuerdo base que regula las relaciones entre las dos partes desde 1997 y que establece que los países integrados en la Alianza a partir de ese año (doce antiguos miembros del bloque del Este) no pueden acoger grandes contingentes militares.

Explicó que los cuatro batallones estarán "en rotación" -EEUU por ejemplo rotará a su personal cada seis o nueve meses- y que eso "no implica nuevas bases", sino contar con "un número de tropas suficiente para reconfortar a nuestros aliados".

En paralelo, los aliados mantienen su voluntad de celebrar una nueva reunión a nivel de embajadores del Consejo OTAN-Rusia antes de la cumbre de Varsovia, probablemente la semana próxima, según fuentes diplomáticas, aunque para ello será necesario cerrar los detalles con la contraparte rusa.

Estas reuniones se retomaron en abril, casi dos años después de haberse celebrado la última, por las tensiones entre las dos partes debido a la crisis separatista en el este de Ucrania.

Por otra parte, los ministros aliados también declararon en su reunión de hoy el ciberespacio como "un dominio operacional" más, "como el mar, el aire y la tierra".

"Hay muchos conflictos hoy que tienen una dimensión digital", dijo, y abogó por "proteger mejor nuestras misiones y operaciones".

Los aliados abordarán en la sesión de trabajo de mañana el llamado marco de adaptación ante amenazas provenientes del sur, como la del terrorismo de grupos como el Estado Islámico (EI) o la inestabilidad generada por la crisis migratoria.

En una cena de trabajo hoy con la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, prevén abordar ya algunos de esos asuntos, como la posibilidad de extender la cooperación que ya tienen contra las mafias migratorias en el mar Egeo al Mediterráneo central.

Ahí los aliados evalúan qué apoyo podría dar la OTAN a la operación comunitaria "Sofía" y, más en concreto, cuando inicie las nuevas capacidades que le quieren asignar los Estados europeos de formación de guardacostas libios y para controlar el embargo de armas a ese país, según fuentes aliadas.