EFEBruselas

Los ministros de Exteriores de la OTAN prepararán este miércoles en Bruselas la reunión de líderes de la Alianza que se celebrará el 3 y el 4 de diciembre en Londres, en medio de las divisiones generadas por la operación militar de Turquía en Siria y las críticas del presidente francés, Emmanuel Macron, al organismo.

"Siempre hemos sido capaces de superar esas diferencias y unirnos en torno a nuestra tarea central que es protegernos los unos a los otros. Y estoy absolutamente seguro de que podemos hacerlo hoy también", dijo hoy el secretario general aliado, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa previa a la reunión ministerial.

La operación turca unilateral contra milicias kurdas en el noreste de Siria en octubre motivó el rechazo más o menos firme de los aliados y una división de facto ante las implicaciones que la ofensiva podía tener para el conjunto de la OTAN, cuya piedra angular es la defensa colectiva.

A esta tensa situación también ha contribuido la adquisición por parte de Ankara de misiles antiaéreos rusos S-400, incompatibles con el sistema de defensa de la Alianza, o su consiguiente exclusión del programa de los nuevos cazas F-35 estadounidenses, recordaron fuentes aliadas.

Otra controversia se ha sumado en los últimos días, a raíz de la entrevista de Macron al semanario británico "The Economist", el 7 de noviembre, en la que opinó que la OTAN se encuentra en "muerte cerebral".

"La UE no puede reemplazar a la OTAN. La seguridad europea recae en la unidad transatlántica", advirtió este martes Stoltenberg, preguntado por las críticas del presidente francés.

"Si alejas a Europa de Norteamérica, debilitas a la OTAN Europa, pero también divides a Europa. Y por eso no deberíamos hacerlo. Necesitamos una Europa fuerte y una OTAN fuerte, y en eso no hay contradicción", zanjó.

Algunas fuentes aliadas aseguran que, con esas declaraciones, Macron pretendía movilizar más a los europeos, mientras que otras indican que sus palabras no cayeron bien en especial entre los aliados del Este de Europa, tradicionalmente más atlantistas y que temen la cercanía de Rusia y su comportamiento en crisis separatistas como la de Ucrania.

Lo que está claro, para algunas fuentes aliadas, es que las palabras de Macron tendrán un impacto en el contenido de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Londres, en la que como gran asunto hasta ahora figuraba el reparto más equitativo de las cargas en la OTAN que reclama en cada cita aliada el presidente estadounidense, Donald Trump.

La reunión de Londres, que incluirá una recepción en el palacio de Buckingham la noche del 3 de diciembre y una sesión de trabajo el 4 en Watford, a las afueras de la capital británica, ha sido convocada para celebrar el 70 aniversario del Tratado de Washington, fundacional de la Alianza, y para hablar del futuro de la organización.

En ese sentido, algunas delegaciones ven con buenos ojos el hecho de que Macron invite a una "reflexión" sobre el funcionamiento de la organización -aunque no compartan la dureza de sus críticas, en las que acusó a EEUU de alejarse de los demás aliados- e incluso esperan que el titular francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, exponga mañana propuestas al respecto.

En paralelo, los ministros aliados prevén tomar la decisión de considerar el espacio como un ámbito de operaciones "esencial" para sus actividades de defensa y disuasión.

"No vamos a desplegar armas en el espacio, pero reconocemos que es cada vez más importante para nuestras operaciones y misiones" en materia de navegación, comunicaciones o alertas tempranas, declaró Stoltenberg.

Recordó que hay unos 2.000 satélites orbitando actualmente alrededor de la Tierra, la mitad de ellos de países de la OTAN.

"Reconocer el espacio como un terreno para operaciones será una señal clara de que continuamos reforzando nuestra disuasión y defensa en todas las áreas", dijo el político noruego, quien resaltó que el enfoque de la Alianza "seguirá siendo defensivo y completamente en línea con la ley internacional".