EFEBruselas

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró este lunes que la organización está “considerando” la posibilidad de incrementar su presencia en el sudeste de la Alianza, incluido el posible despliegue de grupos de combate como los que ya se encuentran en Polonia, Estonia, Letonia y Lituania desde 2017.

De todas formas, subrayó que por el momento no se ha tomado una decisión al respecto.

“Estamos considerando incrementar más nuestra presencia, también en el sudeste de la Alianza, y también estamos considerando tener grupos de combate no solo en la región báltica y Polonia, sino también en el sudeste de la Alianza, pero no se ha tomado una decisión. Evaluaremos y tomaremos la decisión cuando sea el momento adecuado”, declaró Stoltenberg en una rueda de prensa.

Stoltenberg insistió en que se está considerando “aumentar más” la presencia en la parte oriental de la Alianza y que ello “podría incluir el despliegue de grupos de combate adicionales”.

Después de la anexión rusa de Crimea en 2014 la OTAN ya reforzó su presencia en el este con el despliegue en 2017 de cuatro grupos de combate en Polonia, Estonia, Letonia y Lituania.

Ante el aumento de la tensión con Rusia por la posibilidad de que vuelva a invadir Ucrania, la Alianza ha incrementado su presencia en el flanco oriental.

Stoltenberg mencionó hoy algunas de esas aportaciones, incluida la de España, que ha enviado al mar Negro la fragata Blas de Lezo y el cazaminas Meteoro. Madrid también está valorando la posibilidad de que haya un despliegue aéreo en Bulgaria.

“Nuestra mayor presencia en la parte oriental de la Alianza, y en particular en la región del Mar Negro, es en parte para recopilar información, para evaluar la situación muy de cerca, pero también, por supuesto, para ser capaz de responder a cualquier situación que requiera una respuesta de países aliados de la OTAN”, comentó.

Aseguró que el incremento de fuerzas aliadas en el flanco este de la organización es “una conducta prudente”.

“Es defensivo, proporcional y está totalmente en línea con nuestras obligaciones internacionales y, por supuesto, la presencia de la OTAN no es en modo alguno amenazante porque, comparada con la acumulación militar significativa de Rusia en y alrededor de Ucrania, es muy limitada”, aseveró.

De todas formas, recalcó que envía “un mensaje y señal fuerte sobre nuestra unidad y resolución de proteger y defender a todos los aliados”.

Además de las aportaciones españolas, el grupo de ataque del portaaviones estadounidense "Harry S. Truman" se ha incorporado bajo mando de la OTAN por primera vez desde el final de la Guerra Fría, si bien en este caso se realizarán maniobras en el Mediterráneo.

Al secretario general se le preguntó por los comentarios del exjefe de la Marina alemana, quien dimitió de su cargo tras unas controvertidas declaraciones sobre el conflicto ruso-ucraniano, y por la decisión de Berlín de bloquear la entrega desde Estonia a Ucrania de armamento.

“Alemania es un aliado de la OTAN. Han acordado enviar los mismos mensajes que hemos enviado en la OTAN, con el mensaje de la disposición para el diálogo con Rusia (…), pero Alemania también es parte de la mayor presencia en la parte oriental de la Alianza”, señaló.

Sobre las decisiones de Estados Unidos y el Reino Unido de retirar a parte de su personal diplomático de Ucrania, Stoltenberg dijo que esa medida corresponde tomarla a los Estados.

“Tenemos dos oficinas de la OTAN en Kiev. Por supuesto, estamos evaluando, siguiendo la situación de cerca, pero no hemos tomado decisión alguna sobre retirar a esa gente que trabaja para la OTAN en Kiev”, indicó.

Afirmó que el riesgo de un conflicto en torno a Ucrania “sigue siendo real” y volvió a pedir a Moscú una desescalada y “escoger la senda de la diplomacia”. Indicó que la OTAN sigue preparada para el diálogo con el Kremlin.

Igualmente, repitió que la organización no comprometerá sus principios “centrales” y resaltó que apoya el derecho de cada nación a elegir “sus propias alianzas”, en referencia a la posibilidad de que en la OTAN entren nuevos países, a pesar de que Rusia ha exigido que no se siga expandiendo.