EFERosa Jiménez Bruselas

Los países de la OTAN mostraron hoy su solidaridad con Turquía ante el conflicto en Siria y expresaron sus condolencias por los al menos 33 soldados turcos muertos en un ataque en la región de Idlib (noroeste), aunque no anunciaron nuevas medidas de apoyo a la seguridad de Ankara.

El Consejo del Atlántico Norte, el máximo órgano de toma de decisiones de la OTAN, se reunió con urgencia tras invocar Turquía el artículo 4 del tratado fundacional de la Alianza, según el cual un aliado puede solicitar consultas si ve amenazada su integridad territorial, su independencia política o su seguridad.

En todo caso, la principal conclusión del encuentro, en el que estuvieron representados los 29 Estados miembros por medio de sus embajadores, fue una nueva llamada a la contención a Rusia y al presidente sirio, Bachar al Asad.

"Dijimos muy claro que pedimos a Rusia y al régimen de Al Asad que paren los ataques aéreos indiscriminados y que se impliquen y apoyen los esfuerzos liderados por la ONU por una solución política pacífica para la crisis en Siria", apuntó el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa tras la reunión.

Stoltenberg explicó que en una conversación en la noche del jueves con el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, éste solicitó consultas bajo el artículo 4 del tratado de Washington.

"La reunión de hoy es una señal de solidaridad con Turquía", enfatizó Stoltenberg, quien destacó que se trata del aliado "más afectado por el terrible conflicto en Siria, que ha sufrido más ataques terroristas y que alberga a millones de refugiados".

El secretario general aliado indicó que la OTAN "continúa apoyando a Turquía con diferentes medidas", incluyendo el aumento de sus defensas aéreas lo que "ayuda contra la amenaza de ataques con misiles desde Siria".

También enumeró que la Alianza mantiene aviones de vigilancia AWACS ayudando a patrullar, así como barcos que realizan visitas a los puertos turcos.

"Pero los aliados están constantemente analizando qué más pueden hacer para proporcionar más apoyo a Turquía", añadió Stoltenberg, quien confirmó que "continuarán siguiendo los acontecimientos en la frontera sureste de la OTAN muy de cerca".

Así, Stoltenberg aseguró que la OTAN ya "proporciona fuerte apoyo político y también apoyo práctico" a Ankara.

Las medidas aliadas de apoyo para responder a los crecientes retos de seguridad en las fronteras turcas se aplican desde 2015 e incluyen efectivamente la presencia de AWACS en la región, más actividades marítimas en el este del Mediterráneo, y compartir inteligencia, vigilancia y reconocimiento.

Durante la reunión de hoy, Turquía informó a los aliados sobre la "grave situación de seguridad" en Siria y éstos le presentaron sus "más profundas condolencias" por la muerte de los militares turcos.

En esa línea, condenaron "los continuados ataques aéreos indiscriminados del régimen sirio y su promotor Rusia en la provincia de Idlib".

"Les pedimos que detengan su ofensiva. Que respeten la ley internacional. Y que respalden los esfuerzos de la ONU por una solución pacífica", indicó el político noruego.

Stoltenberg dejó claro que es necesario rebajar la tensión en esta "peligrosa situación" para evitar un "empeoramiento de la horrenda situación humanitaria en la región" y permitir acceso humanitario urgente para las personas atrapadas en Idlib, a la vez que urgió a un "retorno inmediato al alto el fuego de 2018".

Ésta no es la primera vez que la situación en Siria requiere la activación del artículo 4 del tratado de Washington, invocado solo en seis ocasiones en total a lo largo de los setenta años de la Alianza.

El conflicto sirio fue la causa de su invocación por dos veces en 2012, mientras que previamente ocurrió en 2003 por la guerra en Irak, más tarde, en 2014, por la situación con Rusia en Ucrania y, en 2015 por la amenaza terrorista internacional.