EFEArgel

Centenares de policías antidisturbios, gendarmes y agentes de los servicios secretos infiltrados reprimieron este miércoles una manifestación de protesta contra las elecciones presidenciales en el centro de Argel, apenas 24 horas antes de empiecen.

Los congregados, en torno a dos millares, trataron de marchar a través de la avenida Didouche Morad, arteria comercial de la capital, en dirección a la simbólica plaza de la Grande Poste, blindada con cuatro anillos de policías armados con porras y escudos, y decenas de vehículos policiales en la calles adyacentes.

Al menos unas veinte personas, en su mayoría jóvenes, fueron arrestados y conducidos a los camiones apartados en las aceras, donde se les requirió la identificación y se les interrogó, según pudo comprobar Efe.

"Mi hijo no hizo nada, salió para su país por favor, dejadlo", gritaba desesperada una madre cuando se llevaban a su hijo, de 18 años, después liberado.

La marcha empezó a primera hora de la mañana en la Plaza del 11 de diciembre de 1960, en el barrio popular de Belcourt, para recordar el aniversario de las manifestaciones que desataron las protestas contra el poder colonial francés.

A ella se sumaron después grupos de manifestantes del también barrio popular de Bab al Ued, que trataban de unirse en el centro, pero que quedaron partidos en dos debido a los citados anillos de seguridad en la avenida y la Grande Poste.

GRITO DE "NO HAY ELECCIONES CON BANDA MAFIOSA"

Al llegar a la altura de la universidad central, el grito más común era "No hay elecciones con la banda mafiosa", en alusión al gobierno y la imagen más repetida era la de las banderas de Argelia acompañadas de tarjetas rojas con el lema "no a las elecciones" en una mezcla de árabe y francés.

"El mismo combate de un pueblo unido y orgulloso de su revolución pacífica para seguir al final con el fin de conseguir su independencia" y "el 11 de diciembre de 2019 significa continuismo, elecciones no", eran algunas de las pancartas que presidían la marcha.

Más de 20 millones de argelinos están llamados este jueves a las urnas para elegir al sucesor del histórico presidente Abdelaziz Bouteflika, obligado a dimitir el pasado abril por las protestas en la calle y la presión del jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, Ahmed Gaïd Salah.

Las presidenciales, que deberían haberse celebrado el 18 de abril y fueron pospuestas en dos ocasiones, tendrán lugar en un clima de tensión marcado por la llamada al boicot del movimiento popular de protesta (Hirak) que marcha cada viernes desde el pasado 22 de febrero para pedir el fin del régimen militar. EFE

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