EFECopenhague

Un juez de Copenhague envió este lunes a prisión preventiva en una unidad psiquiátrica al joven danés de 22 años que el domingo protagonizó un tiroteo en un centro comercial de la capital que causó tres muertos y varios heridos y que conmocionó al país.

Las autoridades parten de la premisa de que el presunto autor de los crímenes -se enfrenta de momento a tres cargos de homicidio y otros siete de tentativa de homicidio, así como de infringir el artículo 192 del código penal, relativo a los delitos de armas- actuó solo y sin motivación terrorista.

Sin embargo, la policía dejó abiertas todas las posibilidades este lunes respecto a la investigación sobre el suceso, solicitó la colaboración de la población, con entrega de vídeos y grabaciones que puedan ayudar a esclarecer el suceso, y destacó que en menos de 24 horas hay un sospechoso que ha sido enviado ya a prisión preventiva.

"Tengo que solicitar encarecidamente que no compartan videos y fotos", advirtió el inspector de policía Dannie Riise en una comparecencia ante la prensa, en un mensaje destinado a intentar evitar que la confusión e interpretaciones sobre los motivos del ataque se propaguen por las redes sin verificación previa.

Riise destacó además la rápida intervención de la policía puesto que señaló que solo se tardó 13 minutos en detener al sospechoso, armado, desde que se tuvo noticia de que se estaba produciendo un tiroteo en el centro comercial Field's, en el distrito de Amager, ubicado entre el centro de la ciudad y el aeropuerto.

La policía, añadió Riise, no tiene de momento constancia de que hubiera relación alguna entre el detenido y las víctimas en el suceso, aunque añadió que no se excluye ninguna posibilidad en la investigación del caso.

Inicialmente se informó de que no se descartaba un móvil terrorista pero con las horas el caso parece tener más relación con un ataque perpetrado por una persona con problemas de salud mental.

Poco antes de conocerse los últimos detalles de la investigación un juez del Tribunal de Distrito de Copenhague ordenaba el ingreso en prisión preventiva en una unidad psiquiátrica cerrada durante 24 días del detenido.

El fiscal, Søren Harbo, pidió que las autoridades enviaran a prisión al principal sospechoso, del que dijo que es "muy violento", para ayudar además a la investigación del caso.

Los tres muertos son una mujer y un hombre de 17 años, ambos daneses, y un ciudadano ruso de 47 años residente en Dinamarca.

Los cuatro heridos graves, uno en estado crítico, son dos mujeres danesas, de 19 y 40 años, y una adolescente de 16 años y un hombre de 50, ambos suecos.

Además, el tiroteo dejó otros 23 heridos leves, tres de los cuales fueron atendidos por posibles balas perdidas en el lugar de los hechos, tras lo cual fueron trasladados a sus casas.

En la audiencia previa al juicio, que duró casi dos horas, el fiscal Søren Harbo leyó los cargos que se le imputan al acusado, que no quiso pronunciarse en presencia de la prensa, presente sólo durante los primeros minutos.

Al comienzo de la audiencia el juez comunicó la prohibición de dar a conocer los datos personales del acusado, así como de las víctimas mortales y los heridos graves.

El acusado, rubio y vestido con una camiseta azul, llegó a la sala escoltado por tres agentes, mantuvo la calma y miró de vez en cuando a su alrededor, según la cadena danesa TV2.

Las primeras informaciones sobre el tiroteo fueron recibidas por la policía a las 17.35 hora local del domingo, tras lo cual enviaron refuerzos a la zona.

El acusado fue detenido a las 17.48 en el exterior del centro comercial y portaba consigo un rifle y munición.

A unos 650 metros del centro comercial se encuentra además el pabellón Royal Arena, donde estaba previsto que el cantante británico Harry Styles celebrara un concierto, que posteriormente fue suspendido.

Mientras, el centro comercial Field's comunicó hoy que permanecerá cerrado hasta el próximo 11 de julio.