EFEPraga

El ministro de Exteriores de República Checa, Tomás Petrícek, convocó al embajador de Bielorrusia para protestar por las acusaciones del presidente de ese país, Alexandr Lukashenko, que situó a Praga como instigador de las protestas tras las elecciones del domingo.

"Elecciones no democráticas y afirmaciones inapropiadas de que la República Checa organiza las protestas: no he visto ninguna prueba", señala el jefe de la diplomacia checa en un mensaje en su cuenta de Twitter.

"Por eso, ayer hice convocar al embajador de Bielorrusia. Le destacamos la oposición a lo sucedido y hemos protestado contra las palabras del presidente Lukashenko", agregó.

Petrícek destacó que mañana la reunión convocada de ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) abordará la situación en Bielorrusia, donde se suceden las protestas contra la victoria del Lukashenko, que gobierna el país de forma autoritaria desde hace más de un cuarto de siglo.

La oposición considera las elecciones un fraude y su líder, Svetlana Tijanóvskaya, se ha visto obligada a huir a Lituania.

Dos manifestantes han muerto y miles de personas han sido detenidas en una ola de represión criticada por organizaciones de derechos humanos, así como EEUU y la Comisión Europea.

El primer ministro checo, Andrej Babis, dijo ayer que lo sucedido en Bielorrusia era "inaceptables" y que le ha "impactado" personalmente ver ese grado de represión en Europa.

Lukashenko sostuvo el lunes que las protestas antigubernamentales que estallaron el domingo tras su victoria en las elecciones presidenciales fueron instigadas desde países como Rusia, Polonia, la República Checa y Ucrania.