EFEPraga

La República Checa ha registrado en las últimas 24 horas un total de 8.325 nuevos casos de COVID-19, la segunda cifra más alta desde el estallido de la pandemia, en una jornada en la que entra en vigor el cierre de colegios, bares y restaurantes durante dos semanas.

El Ministerio de Sanidad informó hoy de que hay actualmente 68.740 contagios activos en el país, que reporta 524 casos acumulados en los últimos catorce días por 100.000 habitantes, la cifra más alta de la Unión Europea, por delante de Bélgica (429) y España (300).

En la actualidad hay 2.503 personas hospitalizadas debido al SARS-CoV-2, 467 de ellas en estado graves.

El número de sanitarios afectados ha crecido un 79 % durante esta última semana, según datos de la Cámara de Médicos checa, lo que ha llevado a numerosos hospitales a solicitar la ayuda de estudiantes de medicina, algo previsto en el estado de emergencia en vigor hasta el 3 de noviembre.

En algunos lugares se ha pedido también la ayuda del ejército, para que se haga cargo de instalaciones, como asilos de ancianos, donde el coronavirus ha afectado al personal e inquilinos, algo que ya sucedió durante la primera ola de la pandemia en primavera.

Hoy entran en vigor las nuevas medidas para contener la pandemia, entre las que se cuentan el cierre de los colegios, con excepción de las guarderías, hasta el 2 de noviembre, y el de los bares y restaurantes hasta el 3, fecha en la que en principio vence el estado de alarma decretado el 5 de octubre.

Las autoridades han requerido a los estudiantes universitarios a que abandonen los campus y la obligación usar mascarilla se ha extendido a todas las paradas de transporte público.

Además, se ha prohibido el consumo de alcohol en espacios públicos y se ha limitado a seis el número de personas que pueden reunirse en interiores.