EFEParís

La segunda vuelta de las elecciones municipales en Francia tendrá lugar el 28 de junio, después de haber sido aplazada por la epidemia del coronavirus tras una polémica primera vuelta el 15 de marzo con una abstención récord.

El primer ministro, Édouard Philippe, anunció este viernes esa fecha, en una comparecencia junto al titular de Interior, Christophe Castaner, en la que puntualizó que la decisión sobre el 28 de junio "es reversible", y que dentro de dos semanas se volverá a evaluar la situación en función de la epidemia.

En caso de que no fuera posible celebrarla en junio habría que posponer las dos vueltas de los comicios en los cerca de 5.000 municipios donde quedaron pendientes de ser elegidos los alcaldes y los concejales el 15 de marzo. El próximo 27 de mayo, el Gobierno presentará un proyecto de ley que contemplará esa posibilidad de un nuevo aplazamiento hasta enero.

El primer ministro justificó la organización a finales de junio de esa segunda vuelta en la que están convocados 16,5 millones de electores porque "la vida democrática debe retomar su curso", aunque al mismo tiempo reconoció que las cosas no podrán ser como antes a causa de la situación sanitaria.

"La campaña electoral no debe ser un factor de circulación del virus", advirtió Castaner, que dio algunas pistas sobre cómo habrá que modificar su funcionamiento y que la semana próxima iniciará una concertación para prepararlo todo con los alcaldes y con los partidos políticos.

En primer lugar, para garantizar que se cumplen las reglas del distanciamiento físico, habrá que dar prioridad a una "campaña digital", que durará más que los cinco días habituales en una segunda vuelta de unas municipales.

También se facilitará la delegación de voto, con una simplificación de los procedimientos, y se reorganizarán los colegios electorales a los que los electores tendrán que acudir con mascarilla y, preferiblemente, con su propio bolígrafo para firmar cuando depositen la papeleta en la urna.

Los miembros de las mesas electorales habrán de llevar mascarillas quirúrgicas y para que se mantengan las distancias de seguridad se harán marcas en el suelo.

El primer ministro, que el miércoles reunió a representantes de los partidos políticos y constató la imposibilidad de lograr un consenso sobre la fecha, dijo que su Gobierno asumía en solitario la decisión del 28 de junio, pero no se privó de recordar el dictamen favorable que emitió su consejo científico.

Ese consejo no se pronunciaba sobre cuál era la mejor opción, pero constataba que la situación ha "mejorado claramente" y que en junio solo habría que celebrar la segunda vuelta, mientras que si se aplazara a más tarde habría que repetir la primera vuelta.

La primera vuelta de las municipales se celebró en vísperas de que el Gobierno impusiera desde el 17 de marzo el confinamiento de Francia para frenar la propagación del coronavirus, que se prolongó hasta el 11 de mayo.

La votación, de hecho, se vio ya entonces envuelta en polémica por haberla mantenido pese al avance de la epidemia, y se tradujo en una abstención superior al 50 %.