EFEBruselas

La Unión Europea (UE) y Polonia coincidieron hoy en que debe rebajarse el tono del debate que han generado las reformas de la ley de medios públicos y el Tribunal Constitucional en el país, impulsadas por el nuevo Gobierno ultraconservador.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien dudó hoy abiertamente de la oportunidad del proceso de Estado de derecho que la Comisión Europea (CE) ha impulsado contra Polonia, pidió evitar retóricas "histéricas" por parte de los políticos de una y otra parte, y recordó que una democracia occidental tiene límites como el respeto al pluralismo y a las instituciones democráticas.

"La contención y un lenguaje sensato son básicos para evitar confusión y conflictos innecesarios", sostuvo Tusk en rueda de prensa tras reunirse con el presidente de Polonia, Andrzej Duda.

El jefe del Consejo Europeo dijo que cree que la CE está actuando "de buena fe" y que quiere "aclarar la situación y no humillar ni estigmatizar a Polonia", aunque recalcó que esto puede hacerse "por otros medios" y no se necesita activar un proceso.

La CE abrió el pasado 13 de enero por primera vez desde su instauración en 2014 el proceso comunitario para proteger las reglas del Estado de derecho en la UE al requerir a Polonia que aclare el alcance de los cambios impulsados por el nuevo Gobierno.

El Ejecutivo de la primera ministra polaca, Beata Szydlo, del partido ultraconservador y nacionalista Ley y Justicia, liderado por el exmandatario Jaroslaw Kaczynski, y ganador de las elecciones del pasado 25 de octubre, ha introducido cambios en la ley de medios públicos y en el funcionamiento del Tribunal Constitucional que han sido muy criticados por aumentar el control gubernamental.

Tusk aclaró, no obstante, que cuando habla de "respuesta histérica" no se está refiriendo a lo que hacen las instituciones comunitarias, sino a políticos en Polonia y otros países de la UE.

Asimismo, pidió a Varsovia que no busque "enemigos" ni "teorías conspiratorias" en el seno de la UE, al tiempo que alertó de que lo que puede resultar más peligroso para el país es "la falta de respeto a la democracia".

Por su parte, Duda coincidió en que debe calmarse el debate, y recalcó que su petición a los políticos europeos es "contención y que se basen en hechos reales, y no en algo que se ha creado en la esfera publica".

"No queremos emociones excesivas", añadió, al tiempo que aseguró que su país respeta las instituciones comunitarias y confío en que esto sea un proceso "recíproco".

"Puedo asegurarles que nada excepcional está pasando en Polonia", afirmó.

Para el presidente polaco, la situación actual solo refleja los "conflictos internos" propios de un cambio de partido en el Gobierno tras unas elecciones, pero confió en encontrar una solución.

"No estamos socavando nuestra pertenencia a la UE", aseguró.

Manifestantes partidarios del actual Gobierno polaco coincidieron hoy con una concentración de detractores de este Ejecutivo en los alrededores de las sedes de las instituciones europeas en Bruselas.

A un lado de la calle, decenas de personas, entre ellas la asociación polaca Solidarni 2010, dieron la bienvenida al presidente de Polonia, Andrzej Duda, y expresaron su apoyo a las medidas impulsadas por el Gobierno.

Al otro, decenas de manifestantes -convocados por la organización Comité por la Defensa de la Democracia (KOD, por sus siglas en polaco)- se concentraron en contra de la nueva ley sobre medios de comunicación públicos y reiteraron mediante cánticos y banderas la conveniencia de estrechar lazos la Unión Europea.

Bruselas ha pedido aclaraciones sobre las reformas a Varsovia y volverá a tratar la cuestión en marzo para decidir si cierra el proceso o si hace recomendaciones al país.

En última instancia y si las violaciones a los valores comunitarios son "graves y persistentes", la CE podría proponer imponer sanciones, como la suspensión del derecho de voto del país en el Consejo de la UE.