EFENaciones Unidas

El enviado de la Unión Africana (UA) para el Cuerno de África, Olusegun Obansajo, dijo este miércoles a la ONU que, tras reunirse con las partes del conflicto en la región etíope de Tigré, ve una oportunidad para llegar a una solución diplomática.

Así lo anunció el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, tras mantener una conversación telefónica con el diplomático, que visitó recientemente Adis Abeba y la capital regional tigreña, Mekele.

Según Guterres, Obansajo le expresó su "optimismo porque ahora hay una verdadera oportunidad para una resolución política y diplomática del conflicto".

"Estoy encantado de que tras más de un año de un conflicto armado que ha afectado a millones de personas en Etiopía y el resto de la región, ahora haya un esfuerzo verificable para hacer la paz", dijo el portugués.

Guterres aseguró que la ONU está lista para apoyar un diálogo nacional y un proceso de paz y reconciliación en Etiopía y animó a toda la comunidad internacional a seguir subrayando a las partes que deben comprometerse con esa vía.

"Aunque vemos el proceso de paz liderado por la UA con gran esperanza, seguimos preocupados por la situación humanitaria en varias partes de Etiopía afectadas por la guerra", señaló el jefe de la organización.

Además, Guterres apuntó que las operaciones militares en algunas zonas siguen suponiendo un obstáculo para la paz y para las medidas de construcción de la confianza que se han pactado, por lo que reiteró su llamamiento a un cese de las hostilidades.

La guerra estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el Gobierno federal ordenó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) -partido político que gobernaba la región- en represalia por un ataque contra una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.

Desde finales de octubre de 2021, el FPLT consiguió avanzar sus posiciones hacia el sur y amagó con la posibilidad de marchar sobre Adís Abeba, sede de la Unión Africana.

El temor a que los rebeldes pudiesen atacar la capital de Etiopía -segundo país más poblado de África y un importante aliado de Occidente- animó los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional para conseguir una solución negociada.

Según la ONU, unos 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Tigré y las regiones vecinas de Amhara y Afar, adonde el conflicto se extendió en el segundo semestre de 2021.

Asimismo, miles de personas han muerto y unos dos millones de personas han tenido que abandonar sus hogares debido a la violencia. EFE

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