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Los próximos 20 y 21 de septiembre, unos dieciocho millones de italianos están llamados a renovar las administraciones de siete regiones y de 1.179 municipios, pero mientras los partidos del centroderecha se presentan compactos, los gubernamentales Movimiento 5 Estrellas (M5S) y Partido Demócrata (PD) no han conseguido ponerse de acuerdo con los candidatos, lo que les podría pasar factura.

En la actualidad, de las regiones en las que se vota, 4 están en manos del centroizquierda (Toscana, Las Marcas, Campania y Puglia), mientras que 2 (Véneto y Liguria) son del centro-derecha.

También se vota en el Valle de Aosta, con un sistema totalmente autónomo por lo que el presidente de la región viene elegido por los consejeros regionales después.

Según las encuestas, este panorama actual podría darse la vuelta con un 4 a 2 para el centroderecha o incluso con una victoria de 5 a 1, lo que pondría a prueba los equilibrios ya precarios en el Gobierno de Giuseppe Conte.

Actualmente el centroderecha gobierna en 13 regiones y la centroizquierda en 6, por lo que estos comicios podrían ampliar la ventaja y legitimar las aspiraciones de la Liga de Matteo Salvini y de sus socios a gobernar.

¿REPERCUSIONES PARA EL GOBIERNO?

A un año de la entrada en el Gobierno del Partido Demócrata (PD), para sustituir a la Liga en la coalición con el M5S, las elecciones regionales, aunque nadie quiere darles un valor político, han puesto de relieve las divergencias entre los partidos gubernamentales, incapaces de presentarse juntos a nivel territorial.

Además en ninguna de las regiones que se votará el M5S tiene ninguna oportunidad de ganar, lo que pone al PD en una posición de fuerza.

Para algunos analistas, la derrota del PD podría resquebrajar los equilibrios en el interior del Ejecutivo, mientras que si el partido progresista consigue imponerse en las regiones clave podría exigir más peso en el Gobierno.

"No excluyo que pueda haber un efecto en la estructura del Gobierno", dijo Andrea Orlando, subsecretario del Partido Demócrata, adelantando las espectativas de la formación progresista.

OBJETIVO DEL PD: CONSERVAR LA "ROJA" TOSCANA

No parece que tengan ninguna posibilidad los adversarios del actual presidente del Véneto, Luca Zaia, candidato de la Liga, y cuyo apoyo es aún más fuerte que nunca tras una exitosa gestión de la pandemia.

En algunas encuestas, el presidente que se prepara para su tercer mandato supera el 80%, por lo que son prácticamente nulas las posibilidades de victoria de Arturo Lorenzoni, candidato del Partido Demócrata (PD), que se postula sin el apoyo de M5S y de Italia Viva del expremier Matteo Renzi.

Tampoco parece que peligre la reelección como presidente de Liguria de Giovanni Toti, candidato del centroderecha, a quien además favorecerá el éxito simbólico de la reconstrucción del puente Morandi en Génova.

El desafío es políticamente relevante porque esta es la única región en la que se probará el eje de gobierno PD-M5S, que presentan juntos a Ferruccio Sansa, periodista del diario "Il Fatto Quotidiano", mientras que Italia Viva presentará a Aristide Massardo, dividiendo los votos del centroizquierda.

Aunque el Gobierno afirma que estas elecciones regionales no tendrán ninguna repercusión, a nivel político se juega mucho en Toscana, el fortín de la izquierda durante décadas.

Una encuesta publicada por "Il Sole 24 ore" le da al centroizquierda una ventaja de solo medio punto porcentual respecto a la candidata del centroderecha y miembro de la Liga, Susanna Ceccardi, en quien Salvini ha puesto toda su confianza para arrebatar Toscana a la izquierda.

El centroizquierda, esta vez unido, tras diez años de gobierno con Enrico Rossi intenta repeler el ataque de la Liga con Eugenio Giani, miembro del PD pero hombre de diálogo que ha conseguido el apoyo de Italia Viva, aunque -siempre según las encuestas- el partido de Renzi en su Toscana natal no pasará del 10 por ciento.

La falta de acuerdo con el Movimiento 5 Estrellas, que presenta a Irene Galetti, hará las cosas más difíciles.

En las Marcas, gobernada desde siempre por el centroizquierda, ahora el candidato de la derecha, en este caso miembro del ultraderechista Hermanos de Italia, Francesco Acquaroli, cuenta en las encuestas con un 13 % de ventaja respecto a Maurizio Mangialardi, del PD, mientras que el M5S presenta a Gian Mario Mercorelli, al que dan el 10 %.

No parece que tendrá rivales el actual presidente de Campania, Vincenzo de Luca, el representante del Partido Demócrata a quien dan 21 puntos de ventaja sobre su adversario del centroderecha, Stefano Caldoro.

El "Sheriff", como se le conoce, después de su autoritaria gestión de las normas de seguridad por la pandemia, ha ganado puntos en estos meses y cuenta hasta con 15 listas ciudadanas a su favor.

El M5S podría quedarse en torno al 16% con la candidata Valeria Ciarambino, mientras que tras abrirse paso en la región sureña en las últimas elecciones europeas con el 19% de los votos, hoy la Liga bajaría al 3%.

El resultado más incierto es en la región de Apulia, que el centroderecha intentará reconquistar con el candidato de Hermanos de Italia, Raffaele Fito, quien hace 20 años ya fue presidente cuando militaba en Forza Italia.

El actual presidente de Apulia, Michele Emiliano, del PD, se presenta solo contra todos ya que no se ha conseguido el apoyo del M5S, que presenta a Antonella Laricchia, mientras Italia viva se presenta con su subsecretario Ivan Scalfarotto.

TAMBIÉN SE VOTA EN 1.179 MUNICIPIOS, ENTRE ELLOS VENECIA

Tras años de no hacerlo, Italia vuelve a utilizar el sistema de dos días de votación con el objetivo de evitar las colas en los colegios electorales y las consiguientes concentraciones.

En la misma fecha también se votará el referéndum constitucional sobre el recorte de parlamentarios.

También se celebrarán elecciones administrativas en 1.179 municipios, entre ellos 18 capitales de provincia y 3 capitales de región: Venecia, Aosta y Trento.

En Venecia, ciudad acuciada por una crisis económica que ya empezó con las inundaciones y que se ha agravado aún más por la falta de turistas debido a la pandemia, se vuelve a presentar su alcalde, Luigi Brugnaro.

Independiente apoyado por los partidos del centroderecha, cuenta con los sondeos a su favor, aunque podría dar la sorpresa el candidato del PD, Pier Paolo Baretta, mientras que el M5S presenta a Sara Visman.

Al tener Venecia más de 15.000 habitantes, si ninguno de los candidatos obtiene el 50 % en el primer turno se tendrá que realizar una segunda vuelta entre los dos más votados y parece que así será.

Cristina Cabrejas