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Los ministros de Asuntos Exteriores de Letonia, Estonia, Finlandia y Polonia apremiaron hoy a convocar una reunión urgente entre sus colegas de la Unión Europea (UE), para analizar la crisis política de Bielorrusia.

Los cuatro titulares de Exteriores, reunidos en Riga, respaldaron así la propuesta formulada el día anterior por Varsovia, tras los comicios celebrados en ese país y la represión de las protestas contra sus resultados, que la oposición denuncia como fraudulentos.

La reunión de los ministros -el letón Edgars Rinkevics, el estonio, Urmas Reinsalu, el finlandés Pekka Haavisto y el polaco Jacek Czaputowicz- había sido convocada en ocasión del centenario del tratado de paz entre Letonia y la Rusia soviética.

Sin embargo, la acuciante situación en Bielorrusia centró la atención de la conferencia de prensa, en que Rinkevics expresó, como sus colegas, su apoyo a la propuesta de Varsovia, que según anunciaron trasladarán al alto representante de Exteriores de la UE, Josep Borrell.

Los ministros consideraron que aún es posible reconducir la situación hacia un diálogo político entre la oposición y el presidente Alexandr Lukashenko.

"Todavía hay espacio para el diálogo", sostuvo Rinkevics, preguntado por la posibilidad de que la UE dicte de nuevo sanciones contra Bielorrusia.

Su colega estonio, Reinsalu, apremió a las autoridades de Minsk a "detener toda violencia contra los manifestantes pacíficos, liberar a los activistas y periodistas detenidos".

Letonia y Polonia, países fronterizos con Bielorrusia, están dispuestas a acoger a opositores refugiados, afirmaron los respectivos ministros, tras referirse a la situación de la candidata a la presidencia, la opositora Svetlana Tijanóvskaya, quien abandonó su país para refugiarse en Lituania.

La principal líder de la oposición bielorrusa rechazó e impugnó ayer los resultados oficiales preliminares, según los cuales, el presidente Lukashenko, en el poder desde 1994, fue reelegido para un sexto mandato consecutivo con poco más del 80 % de los votos.

Los comicios, denunciados como fraudulentos por los opositores, desataron una ola de protestas antigubernamentales en Bielorrusia, que ayer, en su segunda jornada, se cobró un muerto.

Las autoridades bielorrusas han reconocido que las protestas se han extendido a 33 ciudades y localidades del país, y que hay miles de detenidos.

Lukashenko ha defendido la actuación de la fuerzas policiales antidisturbios y acusado a la oposición de planear la toma de edificios públicos, patrocinados por países extranjeros como Chequia y Polonia. EFE

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