EFEBruselas

Los líderes de la Unión Europea (UE) iniciarán este jueves una cumbre en la que tratarán de resolver el "bloqueo cruzado" causado por Chipre a las sanciones a Bielorrusia por fraude electoral y represión, mientras no se aprueben también medidas contra Turquía por sus prospecciones en el Mediterráneo.

Este Consejo Europeo extraordinario se celebrará de forma presencial en Bruselas por segunda vez desde que comenzó la crisis sanitaria del coronavirus y estará marcado por las tensiones de Grecia y Chipre con Turquía por el conflicto territorial en el Mediterráneo Oriental a raíz de las aspiraciones de estos tres países de delinear sus zonas económicas exclusivas (ZEE) en esas aguas.

La discusión, que se desarrollará durante una cena de trabajo, se verá inevitablemente vinculada a la de la situación en Bielorrusia tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto en las que fue declarado ganador Alexandr Lukashenko.

CHIPRE PONE CONDICIONES

Ello se debe a que Chipre bloque la unanimidad necesaria para imponer sanciones a los responsables de fraude en los comicios bielorrusos y de la represión de manifestantes posterior, si la UE no sanciona también a Ankara por las tensiones en el Mediterráneo.

"Chipre ha buscado un consenso para una fuerte reacción europea (contra Turquía) y eso ha generado problemas para aprobar las sanciones contra Bielorrusia", resumió este miércoles una fuente diplomática.

Pese a la insistencia de Chipre en sancionar a Turquía, la UE reconoce que la tensión entre Atenas y Ankara se ha enfriado tras intensos contactos diplomáticos y la retirada de un buque exploratorio turco de aguas consideradas de la zona económica exclusiva griega.

"Vemos esfuerzos y una actitud constructiva entre Grecia y Turquía, pero claramente no es el caso con Chipre. Para nosotros la sostenibilidad en el tiempo es clave", señalan fuentes europeas, que afirman que el primer paso con Ankara debe ser "comprometerse a una dinámica positiva".

Fuentes diplomáticas reconocieron este miércoles que la UE se enfrenta a un "problema de bloqueo cruzado" y varias delegaciones nacionales apuntaron a que la discusión a veintisiete será impredecible, ya que todo dependerá de cómo la enfoque el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

"Sabemos francamente muy poco y pensamos que el presidente Michel no puede muy bien notar exactamente dónde vamos a aterrizar tampoco", reconoció otra fuente europea.

De hecho, por el momento, los servicios del Consejo no han planteado siquiera un texto de consenso sobre Turquía, que podría presentarse a los líderes justo antes o incluso durante de la cena de trabajo del jueves.

IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES CON TURQUÍA

En cualquier caso, varias delegaciones apuntan a la importancia de desarrollar una relación positiva con Turquía y, en su carta de invitación a la cumbre, el propio Michel destacó que el objetivo debe ser "crear un espacio para un diálogo constructivo" con este país.

"La relación con Turquía es tan intensa que uno no puede concebir otra política ahora que intentar agotar las vías de diálogo con este vecino tan importante", dijo una fuente.

"Hay que dar garantías suficientes a Chipre", advirtió no obstante otra fuente diplomática. "Hay una gama de opciones disponibles que van de menos a más, que están sobre la mesa", añadió la fuente, con relación a Turquía.

Así las cosas, se prevé que la discusión sobre exteriores se alargue hasta entrada la noche.

En la cita también se abordarán el jueves los combates entre las fuerzas azerbaiyanas y armenias en la zona en conflicto de Nagorno Karabaj, vinculado asimismo a las relaciones con Turquía por el respaldo de Ankara a Azerbaiyán en este conflicto.

También se tratarán las relaciones entre la Unión Europea y China y el envenenamiento del líder opositor ruso Alexéi Navalni.

LA AUTONOMÍA ESTRATÉGICA DE LA UE, A DEBATE EL VIERNES

La segunda jornada de la cumbre se centrará en una discusión con vistas a futuro sobre el camino que debe seguir el bloque comunitario para asegurar su resiliencia en un contexto de recuperación económica tras la COVID-19, un debate casi filosófico sobre lo que significa la llamada "autonomía estratégica".

Este concepto, en el que Michel ha insistido en varias intervenciones públicas recientes, podría significar reducir la dependencia de otras potencias en sectores clave, como el farmacéutico, o ser más asertivos a la hora de proyectar los valores europeos en el mundo.

No obstante, algunas fuentes diplomáticas advirtieron de que se trata de un camino que puede llevar a posiciones proteccionistas y a que la UE pierda su etiqueta de "bloque que cree en el libre comercio basado en reglas".

"Es un debate teórico más bien, pero muestra bien cómo los países quieren organizar la economía", recalcaron otras fuentes, para señalar que la pandemia "ha demostrado directamente todo lo que está en juego".