EFEEl Cairo

Los egipcios acudieron hoy por segundo día a las urnas para pronunciarse sobre una reforma constitucional que permitiría al presidente Abdelfatah al Sisi permanecer en el cargo hasta 2030, en un referéndum que parece despertar poco interés entre la población y que se prolongará hasta mañana.

Los colegios electorales volvieron a abrir a las 09:00 hora local (7.00 GMT) y cierran a las 21:00 (19:00 GMT) pero, como ya ocurrió en la primera jornada, la presencia de electores era escasa por la mañana en varios centros de votación de El Cairo, según constató Efe.

Sin embargo, los medios de comunicación oficiales han asegurado desde el día de ayer que la participación es elevada en todas las provincias del país, donde más de 61 millones de personas están llamadas a las urnas.

El portavoz de la Autoridad Nacional Electoral, Mahmud al Sherif, aseguró en una rueda de prensa a media tarde de hoy que la participación fue "intensa" en el primer día del referéndum, lo cual evidencia la "valiosa confianza" de los egipcios en el proceso y su "conciencia" sobre la importancia de esta votación en el "camino del país".

"Agradecemos a todos los votantes que no han escuchado los llamamientos al boicot y que ponen en duda el proceso del referéndum", agregó Al Sharif.

Después de la indecisión inicial respecto a la mejor estrategia a seguir, los partidos y grupos de la oposición optaron por pedir a los ciudadanos que voten "No" en lugar de boicotear la consulta, para mostrar su rechazo a las enmiendas y hacer escuchar su voz.

Sin embargo, la mayoría de los votantes se decantan por el "Sí", aunque no faltan quienes afirman que desconocen el contenido de las enmiendas de la Constitución, que además de extender la presidencia de Al Sisi de 4 a 6 años, hasta 2024, y permitirle presentarse a un tercer mandato, le confieren más poderes, incluso sobre el Tribunal Constitucional y la Fiscalía General.

Mahmud Ali, un joven de 18 años que hoy ha votado por primera vez, dijo a Efe que ha dicho "Sí" a la reforma de la Carta Magna, aunque confesó que no ha leído las enmiendas sino que ha sido su padre el que le ha obligado a acudir a las urnas.

"He venido porque tengo que votar", aseguró en el colegio Bahesat al Badia, situado en el barrio popular de Imbaba, en el oeste de la capital egipcia, donde muchos votantes se han dejado seducir por una caja de comida a cambio de depositar una papeleta.

Tal y como comprobó Efe, grupos afines a Al Sisi reparten cajas con varios productos básicos con motivo del mes sagrado musulmán del Ramadán, pero el obsequio es sólo para aquellas personas que demuestran que han participado en el referéndum.

Asimismo, hombres de negocios o parlamentarios favorables al mandatario ofrecen transporte gratuito hasta los centros electorales, agua, zumos y otros pequeños incentivos para que los desganados votantes se acerquen a los centros de votación.

Si bien estas prácticas no son nuevas en Egipto, que tiene un largo historial de compra de votos e irregularidades electorales, la situación económica y la proximidad de la festividad del Ramadán hace más fácil seducir a los votantes con menos recursos.

Para las autoridades será clave el índice de participación en una consulta sobre la figura de Al Sisi y su permanencia en el poder, impulsado por el Parlamento menos de un año después de que el "raís" fuera reelegido para un segundo mandato con más del 97 % de los votos frente a un único candidato de última hora.

En las elecciones presidenciales de marzo de 2018, la participación se situó ligeramente por encima del 41 %, después de tres días de votaciones en los que los colegios tampoco se llenaron ante la victoria asegurada de Al Sisi.

El referéndum constitucional concluye hoy en el exterior del país, donde comenzó un día antes y, según el Ministerio de Exteriores, los egipcios están participando de manera numerosa.

Por Isaac J. Martín