EFEViena

Irán y las cinco potencias que permanecen en el acuerdo nuclear multilateral de 2015 se reunieron este miércoles en Viena para encontrar vías para salvar el tratado, ensombrecido por las nuevas sanciones de EEUU contra la República Islámica.

Para ello los países europeos del acuerdo desean ampliar un mecanismo financiero que acaban de crear para evitar los efectos de las sanciones norteamericanas.

La de hoy fue la primera reunión entre Irán, la Unión Europea (UE), Francia, Alemania, el Reino Unido, China y Rusia desde que los países europeos crearan en enero pasado un mecanismo financiero para evitar los efectos de las sanciones estadounidense.

Este mecanismo, llamado "Instex", permitiría a las empresas europeas comerciar con Irán sin violar las sanciones de EEUU.

En un comunicado emitido tras el encuentro hoy, el servicio de política exterior de la UE -que coordina a las cinco potencias- señala que éstas seguirán trabajando para que Instex sea operativo "lo antes posible".

Además, expresa su apoyo a que el mecanismo sea ampliado a otros países comunitarios pero también abierto a otros "terceros países".

Washington, que abandonó el acuerdo nuclear en mayo de 2018, critica estas medidas y exige que los europeos suspendan el acuerdo con Irán, al considerar a la República Islámica como "verdadera amenaza" para la paz en Oriente Medio.

El viceministro iraní de Exteriores, Abas Araghchi, negociador nuclear de su país, expresó tras la reunión su esperanza en que Instex "esté operativo en las próximas semanas, para todos los bienes, no solo humanitarios".

"Pero tal vez se empezará con bienes humanitarios para establecer el marco para hacer negocios con Irán. Después se agregarán otros bienes, ahora bajo sanciones, incluyendo el petróleo", agregó en declaraciones a la prensa.

Asimismo, destacó que todos los socios del acuerdo reconocen que éste "solo puede sobrevivir si Irán puede recibir sus beneficios".

Si bien Irán ha recibido hoy más detalles sobre "Instex", el negociador nuclear dejó abierto si realmente "puede producir los resultados" que Teherán pide.

Según Araghchi, se han acordado nuevos grupos de trabajo, sobre temas como comercio, energía y transporte, "para encontrar mecanismos similares para que se pueda expandir la cooperación económica con Irán".

El tratado nuclear de 2015 prevé una serie de limitaciones a las actividades nucleares de Irán para evitar que ese país construya armas atómicas, a cambio de alivios comerciales.

Sin embargo, estos beneficios están en duda por las sanciones de Estados Unidos, sobre todo contra el sector petrolero iraní.

Mantener las ventajas económicas para Irán es el gran objetivo de los europeos, que quieren evitar que el acuerdo colapse y vuelva a impulsar el polémico programa nuclear iraní.

En ese sentido, la UE destacó hoy que los países reunidos en Viena "intensificarán sus esfuerzos" para preservar el acuerdo, incluyendo el levantamiento de sanciones, un aspecto "esencial" junto al cumplimiento iraní de las limitaciones nucleares.

En su último informe, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó una vez más que Irán sigue cumpliendo con todas las obligaciones nucleares que le exige el acuerdo.