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El secretario general del Partido Demócrata italiano (PD), Nicola Zingaretti, y el líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, llevan los últimos dos días, en vista de las elecciones que se celebrarán el 20 y 21 de septiembre en siete regiones, recorriendo cada rincón de Toscana, pues el resultado en este histórico fortín de la izquierda será el eje de la balanza de estos comicios.

"Toscana no es una tierra de conquista. Es una tierra libre, abierta y antifascista. Lo es en el ADN. Por ello, este domingo todos a votar, por la libertad de esta región, para frenar a esta derecha que quiere que los neofacistas pongan sus manos en ella", así relanzaba hoy el desafío el PD en sus redes sociales.

Mientras, su secretario general, además presidente de la región de Lacio, ha recorrido en pocas horas Viareggio, Pisa, Livorno, Lucca y Pistoia para lanzar su mensaje contra la derecha: "Respeto las opiniones e identidades de todos, pero me pregunto qué más debe suceder para no activar la alarma democrática entre la gente para que defienda la Toscana".

Por su parte, Salvini recorrerá hoy también las ciudades toscanas de Pisa y Florencia y en su primer mitin advirtió: "El partido está en juego. La izquierda ha cometido un error de apreciación, pensaba que ya había ganado y que en Toscana la gente nunca miraría hacia adelante".

LA LIGA INTENTA EL ULTIMO ASALTO A TOSCANA

El centroizquierda lleva administrando la región desde 1970, es decir, desde que existen las elecciones regionales, sin interrupción: con el PCI-PSI hasta 1992, luego con varias coaliciones lideradas primero por el Partido Demócrata de Izquierda (PDS) y ahora por el PD.

En 2010 ganó el candidato del PD Enrico Rossi con casi el 60 % y en 2015 con casi el 50 %, superando al candidato de centroderecha por más de 30 puntos, pero en los últimos años la situación para el centroizquierda ha empeorado y ahora seis capitales son administradas por la derecha (Arezzo, Pisa, Siena, Grosseto, Pistoia y Massa).

En las elecciones europeas del pasado mes de mayo el PD toscano se confirmó como el primer partido, pero por solo 30.000 votos en comparación con la Liga.

Una última encuesta publicada por "Il Sole 24 ore" le da al centroizquierda una ventaja de solo medio punto porcentual respecto a la candidata del centroderecha y miembro de la Liga, Susanna Ceccardi, en quien Salvini ha puesto toda su confianza para arrebatar Toscana a la izquierda.

El centroizquierda, tras diez años de gobierno con Enrico Rossi, intenta repeler el ataque de la Liga con Eugenio Giani, miembro del PD pero hombre de diálogo que ha conseguido el apoyo de Italia Viva, aunque -siempre según las encuestas- el partido de Renzi en su Toscana natal no pasará del 10 por ciento.

La falta de acuerdo con el Movimiento 5 Estrellas, que presenta a Irene Galetti, hará las cosas más difíciles.

"Tengo la impresión de que la Toscana es el eje de la balanza en estas elecciones. Las regionales son elecciones regionales, Toscana vota por Toscana, Véneto por Véneto, pero está claro que la votación del domingo y el lunes también es una transición política a nivel nacional", dijo el alcalde de Florencia, miembro del PD, Dario Nardella.

EL PD SE AFERRA A LA VICTORIA EN TOSCANA

En las pasadas elecciones regionales de enero, el PD salvó el resultado al conservar Emilia Romagna, otro de los bastiones progresistas, por lo que algunos analistas aseguran que perder Toscana podría costar la dimisión a Zingaretti.

En caso de victoria, el PD, que corre solo en casi todas las regiones sin el apoyo de sus socios en el Gobierno, el M5S podría exigir más peso en el Ejecutivo y se habla ya de un cambio de ministros.

Si se impone el centroderecha con la candidata de Salvini, la Liga reivindicará su peso para dar un nuevo asalto al poder.

En la actualidad, de las regiones en las que se vota, cuatro están en manos del centroizquierda (Toscana, Las Marcas, Campania y Puglia), mientras que dos (Véneto y Liguria) son del centro-derecha.

Según las encuestas, este panorama actual podría darse la vuelta con un 4 a 2 para el centroderecha o incluso con una victoria de 5 a 1.

La socia de Salvini en la coalición de derechas, la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, lo tiene claro: "Estas regionales serán una señal más de que la mayoría gubernamental está lejos de lo que ha decidido la gente. Y Mattarella (el jefe de Estado) no podrá ignorarlo".

Cristina Cabrejas