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Los partidos políticos italianos reúnen hoy a sus parlamentarios y planas mayores ante el comienzo mañana de las votaciones para elegir un nuevo presidente de la República, con la tarea de buscar candidatos que proponer al Parlamento.

Las negociaciones continúan después de que el ex primer ministro Silvio Berlusconi anunciara ayer su renuncia a su aspiración de alcanzar la jefatura del Estado, apoyado por la coalición de derecha pero rechazado de lleno por sus rivales de centro e izquierda.

La renuncia de Berlusconi podría causar un acercamiento, pues la elección del presidente de la República requiere consenso dado que ningún bloque suma la mayoría de dos tercios del hemiciclo requerida ni la absoluta necesaria desde la cuarta votación.

Esta mañana el centroizquierda tratará de consensuar un candidato y han empezado una reunión en Roma, en la Cámara de los Diputados, los líderes del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Giuseppe Conte, el secretario del Partido Demócrata (PD), Enrico Letta, y el de Libres e Iguales, Roberto Speranza.

Algunos de los nombres que barajan para el cargo es el del fundador de la asociación humanitaria Comunidad de Sant'Egidio, Andrea Riccardi, según avanzan hoy los medios locales.

El jefe de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, ha convocado para la tarde a sus portavoces en el Parlamento, Riccardo Molinari y Massimiliano Romeo, y después a sus gobernadores.

Se esperan además contactos de Letta con Matteo Renzi, que lidera una escisión del PD, Italia Viva, con 45 parlamentarios que podrían ser clave para un acuerdo.

El Parlamento italiano se reúne mañana en sesión conjunta -630 diputados, 321 senadores y 58 delegados regionales- para empezar a votar nombres para el sucesor de Sergio Mattarella como presidente de la República durante los próximos siete años.

Uno de los nombres predilectos es el del actual primer ministro, Mario Draghi, aunque ningún partido se atreve a apostar abiertamente por él y Berlusconi ha pedido a sus socios de la derecha que lo mantengan donde está, al frente del Gobierno.

Draghi dirige desde febrero de 2021 una coalición para gestionar la pandemia apoyada por casi todos, menos por los ultras Hermanos de Italia de Giorgia Meloni, y un ascenso suyo a la Jefatura del Estado podría hacer tambalear el Ejecutivo, algo que casi nadie desea.