EFEWashington

La Cámara de Representantes de Estados Unidos tumbó hoy un proyecto de ley de inmigración de línea dura, mientras que el liderazgo republicano retrasó a la semana que viene el voto sobre una medida más moderada, con el objetivo de lograr los votos necesarios para su aprobación, con los que hoy no contaba.

Las votaciones en la Cámara Baja llegan en medio de una profunda crisis política para los conservadores, después de que el presidente, Donald Trump, impusiera hace unas semanas una política de "tolerancia cero" para la inmigración ilegal, que ha causado la separación de más de 2.000 niños de sus padres.

Trump insiste en que solo el Legislativo puede actuar de manera efectiva sobre el asunto, pero se trata de una medida unilateral del Ejecutivo, con la que el multimillonario quiere forzar a los demócratas a aprobar fondos para la construcción de su prometido muro con México y la reducción de la inmigración legal.

Por su parte, los demócrata han planteado ya varias propuestas para votar de forma específica e independiente sobre la prohibición de la separación familiar de los inmigrantes, pero el liderazgo republicano y el propio Trump se niegan a ello si el texto no contiene además duras medidas para evitar la inmigración.

El presidente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, admitió hoy que la votación sobre estos dos proyectos de ley tiene como "objetivo" frenar a los republicanos moderados en su intento por forzar el voto sobre sus propuestas, que podrían obtener el visto bueno de los demócratas pero no el beneplácito del presidente.

Mientras, el "número dos" de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy, explicó que la demora sobre la segunda legislación tiene la intención de dar más tiempo a los congresistas para estudiar el texto, un intento de sumar los 218 necesarios para su aprobación.

El proyecto, conocido como "Compromiso", es producto de semanas de negociaciones entre el liderazgo y los republicanos más centristas, quienes estuvieron a punto de forzar el voto sobre otra propuesta más beneficiosa para los inmigrantes y en contra de la voluntad del liderazgo del partido.

El texto que se votará la semana que viene proporcionaría un camino hacia la ciudadanía para hasta 1,8 millones de jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores" y evitaría la separación familiar, pero a cambio contiene 25.000 millones para la construcción del muro fronterizo que demanda el presidente Donald Trump y reduciría la inmigración legal.

Ryan había retrasado la votación inicialmente hasta mañana, pero los dirigentes republicanos del Congreso decidieron después darse más tiempo y posponerla a la próxima semana.

El representante republicano Carlos Curbelo, de Florida, uno de los principales negociadores centristas en el proyecto de ley de inmigración, había dicho que no se oponía a posponer la votación hasta el viernes, siempre y cuando no se retrasase más.

El proyecto de ley más conservador, impulsado por el congresista Bob Goodlatte, fue rechazado con 193 votos a favor y 231 en contra, y habría financiado un muro a lo largo de la frontera sur, puesto fin al programa de lotería de visas, limitado las visas familiares para la reunificación familiar y dado un estatus legal a los "soñadores", pero no un camino a la ciudadanía.

Durante toda la semana, los legisladores se mostraron escépticos de que cualquiera de los dos proyectos pudiera prosperar, y hoy el propio Ryan se encargó de bajar las expectativas.

"Retrocedamos un paso y recordemos por qué estamos aquí esta semana con este proceso", dijo en su conferencia de prensa semanal.

"Nuestro objetivo era evitar un voto forzado en el pleno porque habría traído una legislación que seguramente el presidente hubiera vetado. Hubiera sido un ejercicio inútil. Muchos de nuestros miembros quieren poder expresarse al votar por las políticas que les gustan", aseveró Ryan.

Por su parte, Trump aseguró hoy en su cuenta de Twitter que aprobar los proyectos de ley en la Cámara Baja podría ser una pérdida de tiempo, ya que es aun más improbable su éxito en el Senado, donde se requieren 60 votos para avanzar la legislación y los republicanos cuentan con una mayoría mínima de 51 senadores de 100.

"¿Cuál es el propósito de la Cámara de Representantes cuando hace buenos proyectos de inmigración si necesita 9 votos de los Demócratas en el Senado, y los Demócratas solo buscan obstruir (consideran que es bueno para ellos en los comicios legislativos)? Los republicanos deben deshacerse de la estúpida regla del obstruccionismo: ¡les está matando!", dijo Trump.

Raquel Godos