EFEBangkok

Los timorenses han elegido hoy, en una jornada caracterizada por la normalidad, el próximo Parlamento nacional, que deberá garantizar el futuro económico del país, combatir la corrupción, reducir el paro y aliviar la pobreza.

La votación, que concluyó a las 15.00 horas locales (06.00 GMT), discurrió con normalidad, sin incidentes graves y con una buena participación, indicó en Dili el presidente de la Comisión Electoral Nacional, Alcino Baris, según los medios locales.

Fuentes de la misión de la Unión Europea (UE) que ha supervisado estos comicios legislativos también otorgaron una buena nota al desarrollo de la jornada.

La Comisión Electoral Nacional tiene previsto anunciar el resultado oficial a principios de agosto, aunque se espera tener antes una idea de lo que han decidido los timorenses con sus votos. Por el momento no se han ofrecido sondeos a pie de urna.

Entre los 20 partidos y una coalición que se disputan los 65 escaños del legislativo unicameral, el Consejo Nacional para la Reconstrucción de Timor Oriental (CNRT) y el Frente Revolucionario de Timor Oriental Independiente (Fretilin) parten como favoritos.

Ambas formaciones controlaron la última legislatura 55 asientos, y alcanzaron hace dos años un acuerdo de gobierno de unidad que ha ofrecido estabilidad a la joven nación con una población de 1,2 millones de habitantes.

Unas 760.000 personas estaban convocadas a las urnas, y un 20 por ciento eran nuevos votantes.

El índice de participación de los timorenses rondó el 70 por ciento en las últimas elecciones, la presidenciales de marzo de 2017 y las legislativas de 2012.

El presidente de Timor Oriental, Francisco Guterres, del Fretilin, depositó su voto en un colegio del barrio Farol de Dili y tuvo con los periodistas palabras de elogio por la paz y estabilidad que imperaron durante la campaña, que corrió del 20 de junio al 19 de julio.

La Policía calificó esta semana la campaña electoral como la más tranquila desde el nacimiento de la nación, en 2002.

El ex primer ministro Mari Alkatiri, secretario general del Fretilin, depositó su voto en el mismo colegió que Guterres con palabras de confianza en la victoria.

El expresidente Jose Maria Vasconcelos, fundador y líder del Partido de Liberación Popular (PLP), fue de quienes votaron temprano, en el barrio Metiaut de Dili.

Mariano Sabino, líder del Partido Demócrata (PD), que con ocho diputados ejerció de tercera fuerza en la pasada legislativa, votó en otra barriada de la capital con palabras en defensa del pluripartidismo y de los gobiernos de inclusión.

Timor Oriental ha estado gobernada por alianzas de gobiernos desde las elecciones de 2007 porque ningún partido ha obtenido la mayoría absoluta en las urnas.

Xanana Gusmao, líder del CNRT y héroe nacional porque comandó la resistencia armada contra la ocupación indonesia, fue el primer jefe de Estado de la nueva nación y luego, a través de alianzas, primer ministro desde 2007, cuando fundó su partido, hasta 2015.

En 2015, cedió el cargo a Rui Maria de Araújo, del Fretilin, tras llegar a un acuerdo con esta formación.

Jose Ramos-Horta, otro héroe de la resistencia y Premio Nobel de la Paz en 1996, ocupó la jefatura del Estado entre 2007 y 2012, cuando se retiró y ganó en las urnas Vasconcelos, otro "guerrillero".

En la arena política timorense todos se conocen y conserva un peso decisivo entre los electores el papel que desempeñó cada uno de ellos durante la ocupación indonesia, que comenzó en 1975, al poco de que declarasen la independencia tras la retirada de Portugal, y se prolongó hasta 1999.

En segundo plano se encuentran los problemas diarios del ciudadano, el paro, la pobreza, la corrupción, el futuro económico del país, la educación, la salud.

El Estado sufraga los presupuestos con los beneficios que obtiene de la explotación de los recursos energético en el mar de Timor, pero las reservas tiene fecha de caducidad en 2032.

El llamamiento para diversificar la economía y combatir la corrupción cobra más fuerza cada año que pasa, pero todavía no ha sido determinante en las urnas.