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Los combatientes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) que permanecen atrincherados en su último reducto en el este de Siria ofrecen una gran resistencia ante el ataque de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), que no consiguieron avanzar este domingo frente a los yihadistas.

Adnan Afrin, un comandante de las FSD, integradas principalmente por milicias kurdas, calificó en declaraciones a Efe los combates como "violentos" y "feroces" en torno a la localidad de Al Baguz, donde los extremistas controlan un área reducida.

"Las FSD no lograron avanzar hoy debido a la ferocidad de los combates", agregó.

Las milicias no pudieron ganar terreno, porque "los miembros del EI han defendido sus posiciones y han empleado artefactos explosivos y túneles", excavados en la localidad para esconderse, atacar y huir.

Las FSD lanzaron el pasado viernes el ataque final para tomar el control del área limitada donde los yihadistas están atrincherados en el interior de Al Baguz y desde entonces los combates han sido intermitentes, y el avance de las FSD se ha visto ralentizado por la presencia de minas así como de los últimos civiles.

Un comandante militar de la brigada árabe Ejército de los Revolucionarios, que participa en la ofensiva junto a las FSD, aseguró a Efe que los extremistas impidieron hoy la marcha de civiles y algunos de sus miembros de su última área en Al Baguz.

Diyuar Idlib detalló que los radicales lanzaron "varios proyectiles" sobre el corredor que existe para la salida de personas de Al Baguz, para "evitar que llegaran a las FSD" y se entregaran a estas fuerzas.

Idlib dijo que al mediodía de hoy los combates se detuvieron momentáneamente en el frente este de Al Baguz ante la posible salida de un nuevo grupo de civiles, pero esto no tuvo lugar y los enfrentamientos se reanudaron con intensidad.

En las pasadas dos semanas, miles de civiles han abandonado Al Baguz, en su mayoría familiares de los combatientes, así como otros que estaban siendo retenidos por estos, y han sido evacuados por las FSD a campos de desplazados o centros de detención.

Algunos miembros del EI también han decidido dejar su último enclave y se han entregado a las FSD, pero los más "duros" y convencidos permanecen en el interior de Al Baguz, tal y como indicó la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que apoya a las milicias kurdas en su campaña militar.

La alianza capitaneada por Washington ha destruido varios coches bomba de los yihadistas en los pasados dos días en Al Baguz, según el portavoz de las FSD, Mustafa Bali.

El vocero dijo hoy a través de su cuenta oficial de Twitter que las propias FSD también destruyeron tres vehículos cargados con explosivos que se dirigían contra sus posiciones en Al Baguz.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que la coalición realizó "bombardeos intensos" contra los movimientos y posiciones del EI en Al Baguz.

Asimismo, la ONG que cuenta con una amplia red de colaboradores sobre el terreno dijo que los yihadistas se esconden en los túneles por el día, para no ser blanco de ataques, y empiezan sus operaciones por la noche.

Aquellos que quedan en el interior de Al Baguz, cuyo número se desconoce, son los que no han aceptado entregarse a las FSD y han optado por luchar hasta el final para defender su último territorio en Siria.

Las FSD han arrebatado al grupo radical todos sus dominios al este del río Éufrates en una campaña que dio comienzo el pasado septiembre, después de haber expulsado a los radicales de su principal bastión en Siria, la ciudad de Al Raqa (norte).

Sin embargo, aún tienen presencia en zonas desérticas del centro del país, en territorio controlado por las fuerzas gubernamentales, que también retomaron amplias partes de las zonas que habían sido conquistadas por el EI en 2014.

A mediados de ese año, el grupo proclamó un "califato" en las tierras que controlaba en Siria y en Irak, donde llegó a dominar amplias regiones, localidades y ciudades destacadas.