EFEHong Kong

El magnate de los medios de comunicación hongkonés Jimmy Lai, muy crítico con Pekín, fue detenido hoy bajo el amparo de la nueva ley de seguridad impuesta por Pekín para la antigua colonia británica.

Esta misma mañana, la Policía también llevó a cabo una redada en la redacción del Apple Daily, diario fundado por Lai, y detuvo a al menos otras ocho personas: sus dos hijos, varios ejecutivos del grupo mediático que encabeza y dos activistas del movimiento prodemocrático de la ciudad.

Estos arrestos de perfil alto parecen ser el último capítulo de la represión hacia destacadas figuras prodemocráticas desde que el pasado 30 de junio entrase en vigor la nueva normativa, que contempla penas hasta de cadena perpetua por secesión, subversión del poder estatal -delito del que se acusa frecuentemente a activistas y disidentes en China- o confabulación con fuerzas extranjeras.

La Policía confirmó que las detenciones se llevaron a cabo por sospechas de “confabulación con fuerzas extranjeras o elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional, conspiración para defraudar y otros delitos”, al tiempo que anunció que se llevarían a cabo más arrestos.

De hecho, pasadas las 20.30 hora local (12.30 GMT), las fuerzas de seguridad detuvieron también a la activista Agnes Chow, una de las líderes de la “Revolución de los Paraguas” de 2014, que se convirtió así en la décima arrestada de la jornada.

REDADA EN EL APPLE DAILY

La primera de las detenciones fue la de Lai, de 72 años, hacia las 07.00 hora local (23.00 GMT de ayer) en su casa. Tras ello, fue trasladado por los agentes a la oficina de su compañía, Next Digital, donde se llevó a cabo un registro de unas tres horas que incluyó la redacción del Apple Daily.

Esta operación a gran escala se produjo días después de que Estados Unidos anunciase sanciones a once funcionarios hongkoneses y chinos, entre ellos la jefa del Ejecutivo de la ciudad, Carrie Lam, por su implicación en la promulgación de la “draconiana” ley de seguridad nacional, que, según Washington, menoscaba la autonomía de la ciudad. Pekín respondió hoy con sanciones similares.

Tanto antes como después de su entrada en vigor, en el seno del movimiento prodemocrático se rumoreaba que Lai sería de los primeros en tener problemas con la nueva ley, algo pese a lo cual el magnate, que tiene pasaporte británico, decidió quedarse en Hong Kong, ciudad a la que huyó desde la China continental cuando tenía 12 años.

Al ser trasladado por los agentes desde la sede de Next Digital, Lai aseguró a los periodistas allí presentes que no podía “preocuparse demasiado” y que se “tomará las cosas como vengan”.

Apple Daily es uno de los pocos medios hongkoneses con una línea editorial claramente favorable a la democracia y contraria a la China comunista, por lo que la operación de hoy ha generado todavía más preocupación sobre la ya menguante libertad de prensa en la ciudad.

Aunque la Policía aseguró que no entraría en la redacción pese a contar con una orden judicial, el rotativo informó posteriormente de que algunos agentes sí que accedieron a ella y revisaron documentos en las secciones de noticias financieras y políticas.

“LA LIBERTAD DE PRENSA EN HONG KONG HA MUERTO”

Muchos de los periodistas del diario, que trabajaban desde casa debido a la tercera oleada de contagios del coronavirus que asola Hong Kong, se personaron en la oficina para mostrar su apoyo a Lai y a los otros directivos detenidos.

Uno de ellos, un veterano reportero que prefirió permanecer en el anonimato, aseguró a Efe: “Todos sabíamos que acabaría llegando este día, pero no esperábamos que fuese tan rápido. Estamos muy enfadados, más que preocupados. Estamos enfadados con que la Policía haya venido a la redacción y haya revisado nuestros documentos. Nos han pedido la documentación y han apuntado nuestros detalles personales”.

Acerca de Lai, el empleado aseguró: “Tiene muchísimo dinero, podría huir de Hong Kong, pero se niega a hacerlo. La libertad de Hong Kong quizá está en su último aliento, pero, mientras nuestro jefe no se rinda en esta lucha, nosotros tenemos que seguir. El periódico se va a seguir publicando mañana, pero ¿quién sabe qué pasará luego?”.

En declaraciones a la televisión pública RTHK, el director del Centro de Estudios Periodísticos y Mediáticos de la Universidad de Hong Kong, Keith Richburg, fue más allá al afirmar que la detención de Lai es lo que marca el final de la libertad de prensa en este centro financiero asiático.

“La Policía ha detenido al editor de un periódico y a sus directivos y se ha presentado con un gran número de agentes en una redacción. Creo que se puede decir que este es el día en el que la libertad de prensa (en Hong Kong) ha muerto oficialmente”, lamentó.

Mientras tanto, el movimiento prodemocrático también quiso mostrar su apoyo a Lai y a la libertad de prensa, pidiendo a los inversores que comprasen acciones de Next Digital: la improvisada campaña fue un éxito y la valoración en bolsa de la compañía se disparó más de un 300 % hasta niveles nunca antes vistos.

Shirley Lau