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Moldavia entró hoy en una nueva fase de inestabilidad política con la caída tras solo cinco meses en el poder del Gobierno de la primera ministra europeísta Maia Sandu, crisis que es seguida muy de cerca por la Unión Europea (UE) y el Kremlin, que se disputan la influencia sobre el país más pobre de Europa.

"Hoy han traicionado no sólo al Gobierno, que defiende los intereses del pueblo, sino a cada ciudadano que espera que pronto se imponga la justicia y pueda vivir mejor", dijo Sandu en su cuenta de la red social Facebook.

LA "TRAICIÓN" SOCIALISTA

Fiel a su amenaza, el Partido Socialista de Moldavia (PSM) presentó el viernes una moción de censura contra el Gobierno, que se votó hoy y recibió el apoyo del Partido Democrático de Moldavia (PDM) del oligarca Vladímir Plahotniuk, en búsqueda y captura internacional por corrupción.

Los socialistas - socios prorrusos de la coalición gubernamental formada en febrero entre los socialistas y el partido de Sandu, el bloque ACUM (Ahora) - decidieron acabar con el Ejecutivo debido a la decisión de la primera ministra de modificar el mecanismo para el nombramiento del fiscal general.

"Necesitamos fiscales y jueces eficientes que tomen decisiones en nombre de la ley. Queremos que aquel que haya robado miles de millones sea enviado a la cárcel. Es muy sencillo. Eso es lo que quiere toda la sociedad", explicó hoy Sandu, que llegó al poder en junio con la lucha contra la corrupción como bandera.

Entre los socialistas y el PDM sumaron 63 votos, doce más del mínimo necesario para aprobar la moción, que ha sumido al país en una nueva crisis política. Ésta es la cuarta vez en la historia de la antigua república soviética que un Gobierno moldavo se ve obligado a dimitir por una moción de censura parlamentaria.

"Nos hemos topado con una nueva crisis política. Hay que hacer todo lo posible para que ésta no se convierta en una crisis social y económica", dijo el presidente, Ígor Dodon, líder de los socialistas, que tacharon de "anticonstitucional" la iniciativa de Sandu.

INQUIETUD EN LA UNIÓN EUROPEA

La Unión Europea (UE), el principal apoyo internacional de Sandu, no tardó en reaccionar a la moción que, bajo su punto de vista, "envía preocupantes señales para el proceso de reforma en el país".

En una velada crítica a los socialistas, la portavoz de Exteriores de la Comisión Europea (CE), Maja Kocijancic, explicó que la coalición había ya puesto en marcha varias iniciativas en materia de lucha contra la corrupción, independencia judicial e investigación del fraude bancario.

Sandu es una firme partidaria del ingreso en la UE, algo a lo que se oponen los socialistas, partido creado por Dodon, antiguo miembro del Partido Comunista.

El presidente, que aboga por la normalización de las relaciones con Rusia y llamó a revisar el Acuerdo de Asociación con Bruselas, se ha reunido en numerosas ocasiones con el presidente ruso, Vladímir Putin, quien aseguró hace unos meses que a Moscú le importa y mucho quien gobierna en Chisinau.

"La primera ministra decidió provocar su dimisión al entender que el Gobierno no es capaz de cumplir con las expectativas. El motivo de la dimisión no es su deseo de nombrar a un fiscal independiente, sino su voluntad de imponer su opinión a los socios de la coalición", dijo Dodon.

MANIFESTACIÓN PROGUBERNAMENTAL

Los partidarios de Sandu respondieron a la moción de censura con una concentración de varios miles de personas ante el Parlamento.

"La votación de hoy demostró que algunos ladrones en el Parlamento intentan resistirse a las reformas en Moldavia. Hablamos de la lucha del Gobierno contra la corrupción, la liquidación de esquemas y monopolios, y también una condición clave: el nombramiento para el puesto de fiscal de un profesional independiente e insobornable", dijo Sandu al dirigirse a sus partidarios.

La UE, Rusia y Estados Unidos ya se vieron obligados a mediar en junio pasado para poner fin a la crisis provocada por la negativa del Partido Democrático a dejar el poder.

En esta ocasión, la europeísta Sandu indignó a sus socios de coalición al aprobar un decreto de ley que estipulaba que era el primer ministro quien proponía las candidaturas a fiscal general al Consejo Superior de Fiscales, aunque la última palabra correspondía al presidente.

Dodon instó a los partidos políticos a abrir consultas mañana mismo para formar un nuevo Gobierno, abogó por un Ejecutivo integrado por tecnócratas y recordó que tiene tres meses para presentar una candidatura al Legislativo.

"Estamos a las puertas del invierno. No tenemos tiempo", aseveró y descartó tanto un nuevo Gobierno encabezado por Sandu como una coalición entre los socialistas y el partido de Plahotniuc, que apoyó hoy la moción de censura.