EFETrípoli

Al menos una veintena de milicianos bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este y hombre fuerte de Libia, habrían muerto hoy en combates con milicias de la coalición que forman la ciudad-estado de Misrata y el gobierno sostenido por la ONU en Trípoli (GNA), anunció esta última institución.

Según la fuente, los enfrentamientos armados se libraron en el sur de la capital y permitieron a sus tropas avanzar y recuperar territorio en localidades como Ain Zara y Wadi al Rabie, ambas situadas en el estratégico eje que conduce al corazón de Trípoli.

"Nuestras fuerzas lanzaron esta mañana un ataque contra posiciones de las fuerzas de Hafter en varios ejes al sur Trípoli y destruyeron dos vehículos blindados Tigre de fabricación emiratí, cinco vehículos blindados y un cargamento de municiones, explicó a Efe el portavoz oficial de la Operación "Volcán de la Ira", afín al GNA, Abdel Malik al Madani.

Respondimos a ataques indiscriminados con cohetes y proyectiles de mortero contra zonas civiles que destruyeron varias casas y automóviles, y que causaron graves destrozos en edificios oficiales y privados en el barrios de Abu Salim y los ejes Sidra y Salah Eddin", añadió.

Otra fuente de seguridad informó a Efe de que al menos cinco milicianos pertenecen al GNA perdieron la vida en los choques que estallaron este domingo, mientras que el coronel Mohamed Qanunu, portavoz de las milicias del GNA, afirmó que su fuerza aérea atacó a un avión de carga militar que transportaba municiones para abastecer a las fuerzas de Haftar en las cercanías de la ciudad de Tarhuna, vecina a Trípoli.

Las informaciones no han sido confirmadas ni desmentidas por las fuerzas de Hafter (LNA), que no suelen informar de sus bajas ni de las de sus enemigos.

Un año después de que Hafter iniciara el asedio a Trípoli, la larga guerra civil ha devenido en el primer conflicto multinacional totalmente privatizado de la historia contemporánea, dominado por el pulso entre Rusia y Turquía y librado por decenas de milicias locales y grupos de mercenarios extranjeros.

El controvertido oficial, que cuenta con el apoyo de Rusia, Arabia Saudí, Jordania, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, lanzó su ofensiva el 4 de abril, con el secretario general de la ONU, Antonio Gutierres, de visita oficial en Trípoli para tratar de revitalizar el exangüe proceso de paz, en un mensaje diáfano a la comunidad internacional y al GNA, al que apoyan Turquía, Italia y Catar.

Desde entonces han muerto cerca de 1.700 personas -más de 150 de ellas esta semana-, alrededor de 17.000 han sufrido heridas y más de 150.000 se han visto obligados a abandonar sus hogares y a convertirse en desplazados internos en una guerra que libran también mercenarios rusos, sudaneses, chadianos y sirios, entre otros.