EFEJerusalén

El primer ministro en funciones israelí, Benjamín Netanyahu, visitó hoy una colonia desde donde dijo que la decisión de Estados Unidos de dejar de considerar ilegales los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada es un "logro enorme para el Estado de Israel".

"Estamos aquí en Gush Etzion, un lugar del que fuimos expulsados durante la Guerra de Independencia (Primera guerra árabe-israelí), en un día histórico con otro logro enorme", expresó el mandatario desde uno de los bloques más grandes de colonias.

En un encuentro con líderes colonos, Netanyahu apuntó que "la administración de Donald Trump ha reparado una injusticia histórica y reconocido la verdad", y agregó que este logro "durará por generaciones".

Tras el anuncio ayer del titular de Exteriores de EE.UU., Mike Pompeo, el apodado "Bibi" ya expresó su agradecimiento y mencionó que "aquellos que niegan categóricamente la legalidad de las colonias no solo niegan la verdad, la historia y la realidad sobre el terreno, sino que también atrasan la causa de la paz, que solo se puede conseguir con negociaciones directas entre las partes".

La posición estadounidense refleja que los judíos "no son colonizadores extranjeros en Judea y Samaria (denominación bíblica para Cisjordania)", declaró Netanyahu, y aseguró que "sigue dispuesto a llevar a cabo negociaciones de paz con los palestinos" para abordar el estatus final de los asentamientos y alcanzar "una paz duradera".

Sin embargo, agregó que continuará "rechazando todos los argumentos sobre su ilegalidad", una posición en la que ayer se reafirmó la Unión Europea, que reiteró que considera ilegales los asentamientos en los territorios palestinos ocupados por Israel.

Este lunes, la reacción palestina a la decisión de EE.UU. fue contundente.

"Una vez más, con este anuncio, la Administración Trump demuestra hasta qué punto" amenaza "el sistema internacional con sus "intentos de reemplazar el derecho internacional con 'la ley de la selva'", reaccionó ayer el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat.

La decisión norteamericana recibió también una fuerte condena de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que aseguró que EE.UU. "ha perdido por completo toda credibilidad y ya no tiene ningún papel en el proceso de paz".

EE.UU. está pendiente de presentar una propuesta de paz para el conflicto palestino-israelí que el liderazgo palestino boicotea al no querer a los norteamericanos como único mediador tras su reconocimiento de Jerusalén como capital israelí y el traslado de su embajada a la Ciudad Santa, que los palestinos reclaman como capital de su futuro estado.

La mayoría de la comunidad internacional considera que los asentamientos en Cisjordania, bajo ocupación israelí desde la Guerra de los Seis Días de 1967, son incompatibles con la ley internacional y con la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, que prohíbe desplazar a población de una potencia ocupante a territorio ocupado.

La medida de EE.UU. rompe con décadas de consenso internacional, como ocurrió cuando reconoció a Jerusalén como capital israelí o la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán sirios, también ocupados y anexionados.