EFENovoiavorivsk (Ucrania)

Un día después de sentir cerca el impacto de misiles rusos, la localidad ucraniana de Novoiavorivsk despidió este miércoles a uno de sus soldados muertos en el frente de guerra.

La iglesia ortodoxa de San Pablo y San Pedro de esta localidad cercana a Leópolis acogió el funeral por Bohdan Laroz, de 41 años, que como muchos de los varones que residen en esta población, de unos 31.000 habitantes, había sido llamado a las filas del Ejército ucraniano tras la invasión rusa.

"Murió en una explosión en un edificio que era atacado por los rusos, en la zona de Donestk, cerca del frente de combate" en el este de Ucrania, relató a Efe el alcalde de Novoiavorivsk, Volodimir Matselyukh.

Con la muerte de Bohdan son al menos quince los militares de la localidad fallecidos desde que comenzó la invasión el pasado 24 de febrero, porque otros seis desaparecidos durante los combates "nos tenemos que también murieron", lamentó el alcalde.

Matselyukh, así como otras autoridades locales, un grupo de militares y vecinos acompañaron a la familia del fallecido, que tiene otro hermano también movilizado para combatir.

Una ceremonia en la iglesia con el féretro cubierto con la bandera ucraniana, oficiada por una decena de sacerdotes con casullas negras, precedió a su trasladado al cementerio de la localidad con un cortejo encabezado por una banda de música militar, para ser enterrado entre los disparos de salvas de honor de sus compañeros.

Las tropas rusas lanzaron el martes un ataque con misiles contra el ferrocarril en Yavoriv, cerca de Novoiavorivsk, aunque no causó víctimas, y las unidades de defensa aérea ucranianas derribaron tres misiles de crucero disparados contra la región de Leópolis.

Esta ciudad, en el oeste del país y muy cerca de la frontera con Polonia, no ha sido objeto de muchos ataques por parte de los rusos y es un lugar de paso de muchos ucranianos que abandonan el país para refugiarse en otras naciones de la Unión Europea.