EFETúnez

El presidente de la Liga Tunecina de Derechos Humanos (LTDH), Abdelsatar Ben Musa, exigió hoy al Gobierno que escuche las demandas de los jóvenes parados y evite la continua represión violenta de las protestas sociales.

En una rueda de prensa junto a un nutrido grupo de ONG locales y de otros representantes de la sociedad civil, Ben Musa recordó que esos jóvenes que en los dos últimos meses han vuelto a la calle "son los mismos que en las protestas del 2011 pedían Dignidad, Justicia y Trabajo".

"Los poderes públicos continúan desconectados de la realidad que vive el pueblo y en particular de los sectores más vulnerables, con el riesgo de que el país se hunda y (estalle) una explosión social de consecuencias imprevisibles", aseguraron las organizaciones en un comunicado conjunto presentado por Ben Musa.

La nota, titulada "No a la criminalización de los movimientos sociales", denunció un "intento de asfixiar los movimientos legítimos de contestación y de reivindicación de derechos fundamentales de forma pacífica".

Apelamos a la solidaridad internacional y el apoyo al movimiento ciudadano de jóvenes parados "víctimas de la precariedad, oriundos de regiones desfavorecidas", subrayó.

Según declararon a Efe fuentes asociativas, desde hace unos meses "la represión policial violenta contra protestas de parados se viene constatando en la región minera de Gafsa y en la fronteriza de Kaserín, motivo por lo que ahora acampan en la capital, junto al ministerio de Empleo".

Como ejemplo, las fuentes señalaron "la desmedida violencia" que en su opinión la policía utilizó para disolver la reciente sentada en la puerta de una empresa petrolera en las Islas Kerkena, en el sur del país.

Las protestas se recrudecieron hace dos semanas después de que la empresa anunciara el cese de su producción al parecer por no poder almacenar más petróleo debido a que sus contenedores estaban llenos, pues la protesta social impidió su distribución.

También recordaron lo ocurrido en la depauperada provincia del Kef, fronteriza con Argelia, donde la policía recurrió igualmente a la violencia durante una protesta de jóvenes parados "al creer que pretendían asaltar la sede del gobernador".

En protesta por estos actos de violencia policial, grupos de la sociedad civil han convocado una huelga general local que "paralizará la región el próximo día 3 de mayo", revelaron a Efe las citadas fuentes.

El alto índice de paro, que afecta a más de la mitad de los jóvenes, y el retroceso de los derechos en nombre de la lucha contra el creciente yihadismo, amenazan desde hace un año el progreso de la llamada "primavera del jazmín", la que en 2011 hizo estallar las revueltas árabes.