EFETiflis

La oposición georgiana se concentra hoy en el centro de Tiflis en una campaña de protestas multitudinarias contra el Gobierno, al que acusan de incumplir su promesa de adoptar por ley el sistema electoral proporcional.

"¡Nosotros tenemos nuestro Maidán!", comentó a Efe uno de los activistas que pasó la noche en una de las tiendas de campaña desplegadas en la céntrica Avenida Rustaveli, en alusión a la revolución ucraniana que derrocó en 2014 al presidente Víktor Yanukóvich.

Una veintena de tiendas componen la ciudadela organizada frente al Parlamento por grupos juveniles cercanos al Movimiento Nacional Unido del expresidente Mijaíl Saakashvili, que ha apoyado las protestas desde su exilio en Ucrania.

"Estamos preparando la infraestructura para acciones por tiempo indefinido. Estamos preparando un examen al Gobierno que no podrá aprobar", señaló Guiga Makarashvili, uno de los líderes de la ciudadela.

Algunos manifestantes han encendido hogueras y traído madera para calentarse durante la noche, cuando las temperaturas descienden hasta los cero grados.

Entre sus demandas, figuran la dimisión del primer ministro, Gueorgui Gajaria, la formación de un Gobierno de unidad nacional y la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas, algo que ya ha sido rechazado por diputados oficialistas.

Además de símbolos nacionales, los manifestantes portan banderas de Estados Unidos y la Unión Europea, ya que acusan al líder del partido gobernante y hombre más rico del país, Bidzina Ivanishvili, de ser un "oligarca prorruso".

La oposición celebrará hoy dos mítines en Tiflis en los que espera congregar a varias decenas de miles de personas, lo que ha llevado a algunos políticos a alertar sobre posibles disturbios.

"Veo en las calles muchas personas agresivas. Puede haber provocaciones por su parte. Hay que tener mucho cuidado", comentó Roman Kakulia, diputado del gobernante Sueño Georgiano.

El Gobierno prometió la reforma del sistema electoral después de que en junio las protestas contra una visita de una delegación de diputados rusos desembocara en una crisis política.

Los opositores decidieron salir a la calle el 14 de noviembre después de que el Legislativo fueran incapaz de aprobar el sistema proporcional, que debía sustituir al vigente, mixto, en las elecciones legislativas del próximo año.

La ley recibió el apoyo de 101 diputados, cuando necesitaba 113 de 150 para ser aprobada por el Parlamento, fracaso que lamentó el propio Ivanishvili.

Sueño Georgiano, que llegó al poder en 2012, culpó del fracaso a los diputados mayoritarios, que no quieren perder sus escaños, ya que en estos momentos 77 diputados son elegidos por listas de partidos y 73 por circunscripciones mayoritarias.

Una docena de diputados han abandonado en los últimos días la mayoría parlamentaria, incluidos los seis miembros de la fracción conservadora.

La presidenta del país, Salomé Zurabishvili, instó al Gobierno y a la oposición a encontrar un "lenguaje común" y llamó a todas las fuerzas políticas a la moderación y a "mantener la estabilidad", ya que Georgia se enfrenta "cada día" a desafíos en las fronteras con las repúblicas separatistas de las regiones de Abjasia y Osetia del Sur, cuya independencia fue reconocida por Rusia.