EFEAbiyán

El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, oficializó su candidatura para las elecciones presidenciales de este 31 de octubre, tras el repentino fallecimiento este julio del primer ministro, a quien designó como su sucesor para representar al partido oficialista en los comicios.

"He decidido postularme para las elecciones presidenciales de 2020 en el mejor interés de la nación", afirmó Ouattara, de 78 años, en un discurso dirigido al país por el sexagésimo aniversario de la independencia del país respecto a Francia, que se cumple este viernes.

Ouattara optará así a un polémico tercer mandato que, no permitido en principio por la Constitución, creó incertidumbre en los últimos meses hasta que el 5 de marzo comunicó que no se presentaría a las elecciones para transferir el poder "a la generación más joven", decisión de la que hoy se retractó.

"He reconsiderado mi posición (...). Esta decisión, cuidadosamente considerada, es un deber que acepto en el mejor interés de la nación para continuar poniendo mi experiencia incansablemente al servicio de nuestro país", subrayó.

La semana pasada, la gobernante Agrupación de los Hufuetistas para la Democracia y la Paz (RHDP, por sus siglas en francés), instó a Ouattara a ser su candidato en los comicios presidenciales, pero el mandatario pidió tiempo para dar una respuesta.

LA INESPERADA MUERTE DEL DELFÍN

El presidente se desdijo de su promesa después de la reciente muerte del primer ministro, Amadou Gon Coulibaly, su delfín y "colaborador más cercano" durante treinta años, y la ausencia de otro hombre fuerte en el partido gobernante.

"Ante este caso de fuerza mayor y por deber cívico, decidí responder favorablemente al llamamiento de mis conciudadanos pidiéndome ser candidato a las elecciones presidenciales", aseveró el mandatario.

Coulibaly murió el pasado 8 de julio a los 61 años tras sentir un malestar durante una reunión del Consejo de Ministros, una semana después de regresar al país tras casi dos meses en Francia, donde se sometió a un "control médico" relacionado con afecciones cardíacas.

La candidatura de Ouattara no está exenta de polémica pues, según el artículo 55 de la Constitución, "el Presidente de la República es elegido por cinco años por sufragio universal directo" y "sólo puede ser reelegido una vez".

No obstante, al tratarse de una reforma constitucional de 2016, hay quienes consideran que no se debe tener en cuenta el primer mandato de Ouattara (2010-2015), por lo que aún tendría derecho a uno más.

Se trata de una fórmula utilizada por algunos presidentes africanos, como recientemente hizo Alpha Condé, que ha cumplido los dos mandatos presidenciales permitidos por la Constitución en Guinea-Conakri y que convocó el 22 de marzo un referéndum que, con un 91,5 % de votos a favor, permitió el cambio de la Carta Magna y el reinicio de su contador de mandatos.

Ouattara prometió a principios de 2017 que no volvería a presentarse, aunque no lo comunicó hasta marzo de 2020, y a finales de 2019 evocó la posibilidad de hacerlo.

El presidente marfileño cumple actualmente su segundo mandato electoral, tras ganar los comicios de 2015 con el 83,6 % de los votos, y llegó al poder en 2010, cuando ganó las elecciones en segunda vuelta con el 54,1 % de los votos.

CRISIS POSTELECTORAL CON 3.000 MUERTOS en 2010

La votación de 2010 dio lugar a una crisis postelectoral en la que el país se vio sumido en la violencia durante cinco meses, con 3.000 víctimas mortales según las cifras oficiales, y con dos presidentes.

Mientras que la Comisión Electoral atribuyó la victoria a Ouattara, el Tribunal Supremo, institución encargada de validarla, declaró nulos los votos en siete regiones del norte y centro del país -zona pro Ouattara- y dio como vencedor a Gbagbo.

Cinco meses después, Gbagbo fue detenido y enviado a la Corte Penal Internacional (CPI), bajo la acusación de crímenes contra la humanidad, pero en enero de 2019 los jueces lo absolvieron por falta de pruebas.

Actualmente, Gbagbo reside en Bélgica y se desconoce si volverá a Costa de Marfil de cara a las elecciones.

Aunque su partido, el Frente Popular Marfileño (FPI), que quedó segundo en las últimas elecciones presidenciales, le pidió el pasado 22 de julio que se postulara como su candidato, finalmente se decidió por el ex primer ministro Pascal Affi N'Guessan en un congreso extraordinario celebrado el pasado sábado.

Por su parte, el ex presidente Henri Konan Bédié, de 86 años, fue declarado el 27 de julio el candidato del Partido Demócrata de Costa de Marfil (PDCI-RDA), tercera fuerza política.

Los comicios del 31 de octubre se perciben como un test de la estabilidad del país y se espera que sean los más disputados desde 2010.