EFELa Haya

Una amplia mayoría del Parlamento holandés rechazó esta noche, tras cinco horas de debate, una moción de censura contra el primer ministro, Mark Rutte, por haber ocultado la mentira sobre Rusia de su titular de Exteriores, Halbe Zijlstra, quien dimitió esta tarde por este escándalo.

La moción, propuesta por el ultraderechista Geert Wilders, contó con el respaldo del Partido Socialista, Foro por la Democracia, el Partido de los Animales, el proinmigración Denk y 50Plus, que suman en total 43 diputados, de los 150 que tiene el Parlamento.

Otros 101 parlamentarios rechazaron la moción de censura al final del debate, tras la dimisión de Zijlstra al reconocer que había mentido sobre su presencia en un encuentro con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el que este habló supuestamente de sus pretensiones expansionistas.

Rutte reconoció que sabía desde finales de enero que la anécdota que contaba su ahora exministro de Exteriores en reuniones y conferencias era falsa, pero no se lo había comunicado ni al resto del Gobierno ni al Parlamento, a la espera de que Zijlstra lo hiciera público personalmente.

Wilders calificó de "inaceptable" que el primer ministro haya ocultado este escándalo, y su silencio, advirtió, supone una violación del Artículo 68 de la Constitución holandesa, que exige informar a la Cámara de Representantes de una situación como ésta.

"La Constitución no establece que el primer ministro tenga que esperar a una publicación del Volkskrant antes de informar al Parlamento", afirmó Wilders en su intervención, sobre la entrevista que Zijlstra dio a ese diario holandés en la que reconoció que había mentido.

El primer ministro lamentó que había "subestimado la gravedad del problema" y que juzgó "erróneamente" el impacto que tendría esta información al salir a la luz.

El ministro había afirmado en varias ocasiones durante los últimos años que él había estado personalmente en un encuentro con Putin en el que le escuchó hablar de sus pretensiones expansionistas anexionando varios territorios para formar la "Gran Rusia".

En realidad, Zijlstra había hablado con un alto directivo de la compañía Shell, Jeroen van der Veer, quien sí estuvo en 2006 en una reunión con Putin.

Van der Veer advirtió hoy en una carta al diario Volkskrant de que en realidad el presidente ruso hablaba "en términos históricos" de lo que había sido Rusia y no como una declaración de guerra contra Europa ni con "planes militares" para anexionar territorios vecinos.