EFEDakar

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, dijo este domingo en Senegal, en el arranque de su primera gira por África subsahariana, que es necesario lograr la seguridad en la región del Sahel para lograr el crecimiento económico.

"Tenemos la obligación de lograr la seguridad en la región para lograr el crecimiento económico y estamos decididos a hacerlo", alegó Pompeo en una breve intervención con la prensa en Dakar, primera parada de un viaje que le llevará en los próximos días a Angola y Etiopía.

El secretario de Estado aludió a una futura "conversación no solo con Senegal sino con todos los países de la región para hablar de lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo", en cuestiones de seguridad en esta región, en la que la violencia ha aumentado significativamente en los últimos años.

Por su parte, el ministro de Exterior senegalés, Amadou Ba, anunció en la rueda de prensa conjunta una proposición del presidente Macky Sall con la que Senegal estudiaría la posibilidad de dedicar el 1 % de su Producto Interior Bruto (PIB) a reforzar la seguridad interior, así como la de los países vecinos que hoy sufren el yihadismo, como Malí o Burkina Faso.

"Tristemente el yihadismo no tiene fronteras y estamos bajo la amenaza", advirtió el ministro de Exteriores senegalés al señalar la importancia de utilizar recursos propios con el apoyo de la comunidad internacional, incluido Estados Unidos.

"Deseamos que los Estados Unidos nos sigan apoyando en las cuestiones de seguridad", señaló Ba al indicar que en esta lucha África debería estar "en primera línea".

El viaje de Pompeo tiene lugar tras el anuncio esta semana de una posible reducción en los próximos años de los militares americanos en África -a diferencia de los dos mandatos de Barack Obama, en los que se intensificó-, para priorizar sus recursos contra China, Rusia e Irán.

Estados Unidos tiene desplegados en el continente africano unos 7.000 soldados que se dedican a la formación de los ejércitos locales, así como a operaciones conjuntas contra el yihadismo con las tropas nacionales, principalmente en Somalia, y con las fuerzas de la operación francesa Barkhane en el Sahel occidental.

El viaje, el primero a África subsahariana en sus 22 meses en el cargo, tiene lugar en un contexto de dominación económica china en el continente y en el que la presencia rusa crece.

Pompeo pretende con este viaje reafirmar a los Estados Unidos como socio principal de África, a pesar de los comentarios despectivos sobre los países africanos del presidente estadounidense, Donald Trump, quien los calificó de "agujeros de mierda".

La Administración estadounidense ha realizado también recortes presupuestarios para programas africanos y ha anunciado recientemente el endurecimiento de los requisitos para obtener un visado para EEUU a varios países del continente, entre ellos Nigeria.

Entre las cuestiones que Pompeo tratará durante su gira africana se encuentran el crecimiento económico, el comercio y las inversiones, instando a los países africanos a evitar las inversiones chinas que pueden transformarse en deudas en beneficio de Pekín.

La ayuda china a los países africanos se basa en préstamos libres de intereses, créditos y construcción de infraestructuras a bajo coste, lo que le ha convertido en el mayor socio comercial de esta región.

Pompeo, que aterrizó a última hora del sábado en la capital senegalesa, se reunió hoy con el presidente de Senegal, y con su homólogo senegalés, así como con el ministro de Economía, Amadou Hott.

El viaje de Pompeo es el primero de un funcionario del gabinete de Trump en los últimos 19 meses, tras la visita del secretario de comercio, Wilbur Ross, a Etiopía, Kenia, Costa de Marfil y Ghana en la que prometió 1.000 millones de dólares en acuerdos con el sector privado en julio de 2018.

El anterior secretario de Estado de Trump, Rex Tillerson, sólo visitó África una vez (marzo de 2018) en sus 13 meses en el puesto y fue despedido al día siguiente de regresar de su gira por Etiopía, Chad, Yibuti, Kenia y Nigeria.

Por María Rodríguez