EFEEl Cairo

Presos del Estado Islámico (EI) confinados en la prisión de Al Hasaka, en el noreste de Siria, se han amotinado y han conseguido destruir parte de las instalaciones e incluso algunos han escapado, informaron hoy fuentes de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD) que controlan la prisión.

El jefe de comunicación de las FSD, Mostafa Bali, indicó que "los terroristas de EI se apoderaron por completo de la planta baja de la prisión de Al Hasakah, demolieron las paredes internas y destruyeron las puertas".

"Algunos lograron escapar y se les está buscando", indicó Bali en la red social Twitter, añadiendo que "la situación es tensa" dentro de la cárcel.

El portavoz de las FSD, una alianza liderada por kurdos que controla el noreste de Siria, afirmó que "fuerzas antiterroristas" están manejando la situación en el primer piso de la instalación para sofocar la revuelta en la prisión.

La agencia siria SANA informó de que aviones de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos están sobrevolando la zona y lanzando bombas de iluminación.

Según la agencia del régimen de Bachar al Asad en la prisión hay al menos 3.000 miembros del Estado Islámico, una cifra que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una red con informadores propios en el país, eleva a más de 5.000 personas de diferentes nacionalidades.

Los kurdos mantienen detenidos en diferentes prisiones a miles de miembros del Estado Islámico que fueron capturados durante la larga campaña de meses en la que fueron ganando terreno a la organización yihadista a lo largo y ancho de Siria.

También las milicias kurdas mantienen a decenas de miles de familiares de combatientes del EI en campos como el de Al Hol, también situado en la provincia de Al Hasaka, donde desde 2015 han ido confinando a los evacuados del EI durante la ofensiva.

Las FSD capturaron en 2017 Al Raqa, capital denominado "califato" del EI desde 2014, y fueron recuperando el terreno a los yihadistas hasta el final del califato hace un año.