EFELa Haya

El líder del partido progresista (D66) y uno de los socios del Gobierno holandés, Rob Jetten, lamentó este jueves que el ministro de Finanzas, Wopke Hoekstra, haya convertido a Países Bajos en el "coco" de la Unión Europea con su negativa a los "coronabonos" y alerta de que "una crisis del sur de Europa es una crisis holandesa".

"Si incluso Berlín observa a Países Bajos con asombro, entonces algo va mal. Países como Holanda pueden endeudarse fácilmente para absorber el impacto (del coronavirus). Otros países no pueden. Pero nuestras economías están tan interconectadas que somos completamente interdependientes. Si una economía cae, otra estará en peligro", advirtió.

En un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, Jetten advirtió contra el aislamiento de Países Bajos dentro de la Unión Europea porque "estará sola en todas las demás negociaciones europeas que se darán en un futuro cercano" y señaló temas clave de interés nacional como "las ambiciones climáticas, los intereses comerciales en torno al Brexit, una nueva política migratoria y los intereses de los floricultores y pescadores" holandeses.

El líder progresista instó a alcanzar "un acuerdo rápido porque el daño (que provocará el coronavirus) es enorme" y lamentó que Hoekstra "parece haber perdido todos los partidarios en el Eurogrupo", después de convertir a Holanda en "el coco" de sus socios por negarse a la emisión de "coronabonos" o permitir el uso del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para el rescate de economías de países como España o Italia.

"¿Por qué es tan importante un acuerdo más grande? Combatir el virus en toda Europa significa que los principales sectores de la economía se detendrán por completo. Esto conduce a menos ingresos y menos empleos. Por eso, el Eurogrupo habla de préstamos europeos baratos con condiciones favorables", subrayó.

Además, Jetten advierte de que "una nueva crisis del euro" golpeará a Países Bajos porque este es "un país exportador, donde dos tercios de los productos que vende van a países de la UE" y alertó de que "una crisis del sur de Europa es una crisis holandesa, y los economistas entienden que esto es así".

Instó a Hoekstra a "trabajar juntos y escucharse uno al otro" en la reunión del Eurogrupo, manteniendo "todas las opciones sobre la mesa" para que Países Bajos pueda "formar parte de la solución y no parte del problema".

De cara a la vídeoconferencia del Eurogrupo prevista para este jueves, el ministro holandés de Finanzas no parece haber cambiado de postura y ha dicho hoy que "todavía hay cosas de las que hablar, como el fondo de emergencias del MEDE, pero también hay cosas que no tiene más debate, como los eurobonos. Insistiremos en que no le vemos ningún sentido".