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Protestas violentas estallaron la pasada noche en Skopie durante una manifestación convocada por la oposición nacionalista contra la propuesta comunitaria para el inicio del proceso de adhesión de Macedonia del Norte a la Unión Europea (UE), que busca superar el veto búlgaro a través de una solución de consenso.

El Ministerio del Interior informó esta madrugada de que 47 policías resultaron heridos, 11 de ellos con lesiones graves, mientras que decenas de manifestantes fueron detenidos.

La protesta en la que participaron miles de personas comenzó pacíficamente ante el Parlamento hasta que algunos manifestantes rompieron la valla de protección y arrojaron objetos a los policías.

Los manifestantes exigieron la renuncia del Gobierno y del ministro de Asuntos Exteriores, Bujar Osmani, a los que acusaron de querer aceptar una propuesta que a su juicio es perjudicial para los intereses nacionales macedonios.

Se trata de la cuarta concentración consecutiva de estas características y hasta ahora las más violenta.

La manifestación tuvo lugar tan solo unas horas después de que el presidente del consejo Europeo, Charles Michel, visitara Skopie para alentar al Gobierno a aceptar esta nueva iniciativa que serviría para desbloquear las negociaciones de adhesión a la UE.

Las negociaciones con Macedonia del Norte, pero también con Albania, llevan dos años bloqueadas por un veto de Bulgaria que exigía que el país vecino reconociera que el idioma macedonio tiene raíces búlgaras y que ambos pueblos tuvieron una historia común en el pasado.

Macedonia del Norte sostiene que su identidad y el idioma macedonio no son discutibles.

Hace dos semanas el Parlamento de Bulgaria levantó finalmente el veto, pero Skopie presentó algunas reticencias, que, según recalcó Michel, han sido tenidas en cuenta.

En una rueda de prensa conjunta con el primer ministro de Macedonia del Norte, Dimitar Kovachevski, el presidente del Consejo Europeo aseveró que la propuesta prevé que el macedonio sea una lengua de la UE como otra cualquiera y que el respeto de las minorías está de por si recogido en los tratados europeos.